La industria pesada se apunta al diseño

Beatriz García Couce
B. Couce FERROL

A MARIÑA

JOSÉ PARDO

Reportaje | La estética en los polígonos Las fábricas se dotan de naves avanzadas por dentro y por fuera, con trazos que nada tienen que ver con los tradicionales de hormigón armado y techo de uralita

14 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?randes cristaleras exteriores de espejo, enormes instalaciones minimalistas y materiales innovadores. Un recorrido por los polígonos industriales de la zona demuestra que, para muchas empresas, el bloque de hormigón ha quedado desterrado, cediendo el protagonismo a la estética. «Se opta por diseños más atrevidos, por soluciones más originales y por nuevos materiales, porque cada vez más, las empresas, además del producto que venden, quieren que sus instalaciones industriales ofrezcan una determinada imagen», explica el arquitecto Eduardo Alonso. Muchas compañías concentran en una misma sede sus oficinas y su fábrica, y empiezan a conceder casi tanta importancia al exterior de sus dependencias como al interior. «La imagen es muy importante, y creo que hay que gastar dinero en eso», explica una representante de la compañía constructora Eshor, que dispone de unas modernas instalaciones en el polígono de Vilar do Colo. Ya no basta con suministrar un buen servicio o producto; la primera impresión cuenta, y mucho. «La imagen vende también», asegura Javier Orosa, de la Asociación Comarcal de Empresarios de la Construcción (Aceco). El portavoz de esta entidad profesional asegura que la construcción de sedes industriales innovadoras y con una estética llamativa, «es una forma de ir por delante de los demás», Se trata de un instrumento que aporta valor añadido a la empresa y que la diferencia de sus competidores. Orosa coincide también con el arquitecto Eduardo Alonso, que subraya que, en la empresa, como en la vida real, las influencias llegan por muchas vías y que las modas de las nuevas naves se contagian. «Muchas veces, cuando uno hace algo innovador, después el vecino también quiere algo similar», asegura Orosa. Alonso añade también que las nuevas tendencias no tienen por que encarecer el resultado final. «En ocasiones, con el mismo dinero y resultados que antes, se pueden conseguir otros acabados».