Análisis | La salud de la provincia Las enfermedades cardiovasculares provocan un tercio de las causas de muerte en la provincia, donde fallecen más hombres que mujeres
03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?os últimos datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre las causas de muerte de los lucenses (del 2005) son fríos y desoladores. En total, 4.832 personas fallecieron en ese año, de las que 2.542 fueron hombres y 2.290, mujeres. El INE recoge hasta 102 tipos de enfermedades o categorías por las que uno puede morir, pero los lucenses nos empeñamos en que sea, principalmente, por culpa del corazón y del pulmón. Es evidente que nuestro tipo de dieta, abundante en grasas, y el tabaco tienen buena parte de la culpa de que hasta 1.762 lucenses falleciesen por enfermedades relacionadas con el sistema circulatorio. Curiosamente, por este último caso fallecen más mujeres que hombres, mientras que los problemas respiratorios afectan más al sexo masculino. Tristemente los lucenses sabemos las consecuencias del infarto agudo de miocardio (322), la insuficiencia cardíaca (315), las dolencias cerebrovasculares (513) y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias (274). Incluso hasta de asma han llegado a morir 11 lucenses en el 2005. Los tumores son otra de las grandes causas de mortandad en la provincia. No llega a suponer el tercio de muertes de los problemas cardíacos, pero hasta 1.176 personas perdieron la vida por este motivo. Los principales son los referidos al colon (144), el pulmón (con una relación de 151 a 16 entre hombres y mujeres), próstata (85), mama (61), leucemia (50), vejiga (50) u otros no especificados (100). Es curioso constatar como enfermedades que socialmente y públicamente son muy debatidas, como el Sida, supusieron cuatro fallecidos, (y una persona muerta por VIH), mientras que otras dolencias más silenciosas acaban con la vida de mayor número de personas. Otro aspecto en el que los datos son claros para una provincia como Lugo, con una población cada vez más envejecida, son las muertes propias de una edad avanzada: senilidad (85) o alzhéimer (98). En ese caso, afecta más a las mujeres (63) que a los hombres (35). Positivo Entre tanto dato demoledor hay cifras positivas, todas relacionadas con la atención sanitaria y síntoma de que España está muy lejos de la realidad que se vive en otros continentes. Por ejemplo, no se registró ningún fallecimiento en el 2005 por complicaciones de la atención médica y quirúrgica, ni hubo muertes súbitas infantiles, ni por embarazo o parto. Tampoco hubo muertes por tumores in situ, ni por malformaciones congénitas del sistema nervioso o por trastornos mentales debido al uso de drogas. Sin embargo, el peaje del desarrollo son los accidentes de tráfico. Es una de las noticias recurrentes posiblemente por lo absurdo de la muerte. En el 2005, los habitantes de Lugo que fallecieron en siniestros de tráfico fueron 57, de los que 43 fueron hombres. Nueve lucenses perdieron la vida en otros accidentes de transporte, mientras que 23 sufrieron caídas accidentales. Pero el capítulo de siniestros no acaba aquí: por ahogamientos, sumersión y sofocación fallecieron 39 personas; por fuego, humo y sustancias calientes, tres; por envenenamiento accidental por fármacos, ocho; por suicidios, 45; por otros accidentes sin especificar, hasta 37 lucenses y por agresiones y homicidios, dos. Datos estremecedores, pero que conviene saber para poder prevenir.