Internet cerró el cine de Foz

La Voz I. E. | FOZ

A MARIÑA

FOTOS: XAIME RAMALLAL

Crónica | Los hermanos Pequenete bajan el telón Las butacas de la sala focense se quedarán definitivamente vacías el lunes

29 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Con aquella inolvidable película de Alguien voló sobre el nido del cuco comenzaban el 2 de julio de 1977 las proyecciones en el Cine Hermanos Pequenete. José Benito y su hermano Ramón acababan de alquilar la sala, que ya llevaba unos quince años funcionando. El próximo lunes, tras el pase, a las once de la noche, de La huella del silencio , bajarán definitivamente el telón. Atrás quedan muchas historias. La de aquella gente de Foz y los municipios del entorno que acudían antaño a ver cada una de las películas que se proyectaban. Había muchas parejas y matrimonios, recuerdan los empresarios, que no se perdían ninguna. Entonces el cine no tenía competencia y llenar las 670 butacas en cada uno de los pases era algo habitual. Los hermanos Pequenete aún recuerdan el tremendo éxito de público que tuvieron algunos de los filmes que se pasaron en este cine; de épocas relativamente recientes, mencionan Mar adentro y Titanic. Chacal , más anterior, se repitió también varias veces por el éxito que cosechó. Y aquella Enmanuel de la transición, que causó una verdadera revolución. «Viña moita xente maior vela», recuerda Ramón, aludiendo al tirón que tuvo el cine erótico en aquel tiempo. En estas tres décadas no faltaron las anécdotas. Las gamberradas no saben de fechas: en alguna ocasión tuvieron que expulsar a toda una fila de espectadores por su actitud molesta, llegando incluso a vetar la entrada de algún grupo durante todo un año. Otras veces fueron denunciados por prohibir el acceso a un menor (la película no era apta para ellos). La hija de José, valora de manera muy positiva el hecho de que fuera este un negocio atendido íntegramente por la familia. Ella, junto con alguno de sus hermanos, están especialmente acongojados; es difícil aceptar que se cierra un capítulo de la vida. Como también se cierra este cine, el único o casi el único que quedaba en la provincia. Lo mató Internet.