En Directo | El terremoto El seísmo registrado en la madrugada del domingo pilló a la mayoría de la gente en la cama. Aún así, muchos advirtieron el extraño movimiento
25 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La mayoría estaban en la cama, algunos ni siquiera se despertaron pero sí hubo quien se alteró por el sorpresivo temblor. Las copas del armario del salón se movían, las lágrimas de las lámparas chocaban entre sí y algunos objetos decorativos incluso se cayeron de la repisa de los muebles. Afortunadamente, el terremoto no causó daños de importancia y se quedó en poco más que un susto. Quienes agotaban la larga noche del sábado divirtiéndose en alguna discoteca de la comarca no se enteraron hasta llegar a casa. Quienes se llevaron la peor parte fueron los insomnes o los aficionados a madrugar, incluso los domingos. Estos últimos sintieron los efectos del seísmo y se apresuraron en llamar a familiares o amigos para interesarse por lo ocurrido y compartir la experiencia. Otros saciaron casi de inmediato su curiosidad consultando en Internet, donde pronto se facilitó información de lo sucedido. A muchos mariñanos les vinieron a la memoria otros seísmos que, a diferencia de éste, se habían producido de día. Algunos evocaron un temblor a primera hora de la noche, hace unos años. El terremoto del domingo, de grado cinco en la escala de Richter, fue el mayor registrado en la costa. Dio paso, además, a diez réplicas, dos de ellas de magnitud 3,4. En la costa oeste de A Coruña se dejó sentir con mayor fuerza. Sismólogos consultados aseguraron que no se había generado riesgo de tsunami.