Análisis | La situación del gobierno municipal de Ribadeo Hoy hace un año que el bipartito pasó por su momento más crítico y el alcalde, Pérez Vacas (PSOE), invitó a su socio, Fernando Suárez (BNG), a abandonar el Concello
19 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?Cómo cambian las cosas! Sobre todo para algunos, como es el caso del gobierno municipal ribadense. Y es que si el primer teniente de alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez (BNG), echase mano de la hemeroteca vería cómo hoy se cumple un año de la invitación que le realizó su socio, Balbino Pérez Vacas (PSOE) para que, si no estaba contento, abandonase el gobierno municipal. Acaso menos han cambiado para el PP, porque también tal día como hoy, hace un año, se conoció la dimisión de la edil Mari Paz Ramos. Menos porque esta semana se concretó en un pleno el cese de Azucena González como edil del PP. Casualidades de la vida y de la política. La memoria es frágil y hoy el equipo de gobierno ribadense parece pasar por su mejor momento. ¿Quién se acuerda de las virulentas discusiones, en público y en privado, las amenazas veladas y no tan veladas, la polémica por los convenios urbanísticos? Ahora, Vacas y Suárez van de la mano a todos lados. El primero se va a Peruggia, en Italia, y delega todas sus competencias en su socio. Lejos quedan los tiempos en que le vetaba la posibilidad de hacer pagos. Ahora, juntos han presentado en Santiago el avance del plan urbano, ante la curiosidad de los ribadenses por ver hasta qué punto el alcalde -defensor de los convenios urbanísticos- ha claudicado a las peticiones de Suárez, para que éste apoyase el nuevo plan. Desde hace tiempo alcalde y primer teniente de alcalde no discuten en público. Quizás lo hagan en privado, pero lo cierto es que por primera vez desde el inicio de la legislatura parecen tener objetivos comunes, o al menos defender parecidas ideas. Sin duda, en ello ha tenido mucho que ver el cambio de gobierno en la Xunta y las previsibles inversiones que llegarán a un gobierno ribadense que a veces parecía angustiado por mostrar a la ciudadanía una verdadera actuación, no heredada del PP, que justificase su mandato más allá de las buenas palabras. El caso es que hace un año la imagen del gobierno ribadense (PSOE-BNG) estaba en caída libre. Hoy se cumple un año de cuando el alcalde, Pérez Vacas, salió al paso de las insinuaciones de su socio de gobierno, el BNG, y con mesura pero al tiempo con inusitada dureza exigió al portavoz nacionalista, Fernando Suárez, que rectificase sus acusaciones de pelotazo urbanístico o bien las demostrase y presentase las pruebas de las que dispusiese en las instancias oportunas: el juzgado. Pérez Vacas reconocía que el pacto de gobierno pasaba por un momento crítico y que no existía relación alguna entre los miembros del PSOE y del BNG. Por ello apeló a que se reuniesen de nuevo los representantes de los partidos para tratar de reconducir la situación. Suárez hablaba de pelotazo urbanístico; Vacas lo retaba, y Andina (PP) decía que el gobierno de Ribadeo hacía el ridículo. «A relación entre o BNG e o PSOE supoño que a nivel de Galicia é excelente, pero en Ribadeo non existe», decía Vacas. Más claro: «Non creo que ninguén poda manter a un socio de goberno na permanente dúbida de que está implicado nun asunto destas características (el supuesto pelotazo). Ao menos, si fose ao revés, o PSOE abandonaría o goberno», añadió el regidor. Los tiempos están cambiando, canta Bob Dylan. ¿También en Ribadeo?