En Directo | Consagración de una monja en Viveiro La mugardesa Marta María Lamas Montero, de 34 años, hizo ayer los votos de pobreza, castidad, obediencia y clausura, rodeada del resto de religiosas de la orden, familia y decenas de????viveirenses
17 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La consagración de una nueva monja constituye un motivo de profunda alegría para las hermanas concepcionistas de Viveiro, mayor si cabe en estos tiempos en los que escasean las vocaciones. Marta María Lamas Montero hizo ayer los votos de pobreza, castidad, obediencia y clausura ante el altar del templo de las concepcionistas. La presencia de las religiosas en la iglesia fue una prueba de la excepcionalidad de este acto. Normalmente se congregan en torno al coro. Sólo en actos especiales acuden al templo. La madre abadesa, sor Lourdes, le impuso a la nueva hermana las insignias -un manto azul, un velo negro, la medalla de la Inmaculada Concepción, un crucifijo y el libro de la regla que rige esta orden religiosa-. La ceremonia discurrió en medio de una concurrida eucaristía, oficiada por el franciscano Santiago Agrelo, asistente religioso de las hermanas concepcionistas, y a la que asistieron familiares de Marta María y decenas de vecinos de Viveiro, entre ellos, el alcalde, Melchor Roel. Una chica normal La joven monja, explicó sor Teresa, llegó al convento hace dos años y medio. Antes había estado un mes y medio para conocer la vida de clausura. «Fue una chica muy normal, que luchaba contra la vocación. Hizo la experiencia con nosotras, vino para un mes y se quedó mese y medio. Después se fue a casa para pensárselo. Se marchó en octubre o noviembre y en febrero ya estaba aquí para iniciar el tiempo de formación», relató sor Teresa. Tras los seis primeros meses de postulado, superó los dos años de noviciado y ahora inicia una etapa de tres años, durante la cual todavía puede renunciar a la clausura y dejar el convento. Al cabo de otros tres años, se celebrará la consagración definitiva. Desde 1997 no se incorporó ninguna religiosa al convento.