LA TRIBUNA | O |
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL AYUNTAMIENTO de Burela quiso recibir ayer al equipo burelés del fútbol sala-Pescados Rubén como se merecía: con una recepción oficial a su llegada de Albacete. El ansiado ascenso a la División de Honor no pudo ser. Fue verdadera mala suerte. Nadie lo hubiera creído en el tercer partido, cuando el Burela F.S. parecía superior y sólo quedaba dar un paso más. Ese paso no se dio, no se llegó a dar y el Albacete se impuso en los tres últimos partidos. Aún hoy cuesta creerlo. Pero ya pasó. Nadie puede quitar méritos y esfuerzo al Burela F.S. Muy al contrario, todos debemos reconocérselo. A jugadores, a técnicos y a directivos. De ahí el detalle que tuvo ayer el gobierno local de Burela al ofrecer una recepción oficial al equipo nada más llegar de Albacete. En la recepción se reconoció su trabajo, se reconoce todo su mérito, su lucha y su entrega. Es de Primera. El detalle. Es fácil sumarse al carro de las victorias. A todos nos hubiera gustado, sin duda, tener un equipo de A Mariña en la élite. En la cima. Pero no pudo ser. Queda ese reconocimiento público, que acaso sirva de consuelo y de apoyo, aunque no para estar en Primera. Cierto. Pero no es poco. Burela hizo una gesta. Todos lo vimos.