Crónica | Rodaje del cortometraje «Última vontade» Los alumnos de un curso audiovisual grabaron anteayer en la localidad las escenas de su película. Varios vecinos, seleccionados en el casting, se estrenaron ante la cámara
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l rodaje de Última vontade transformó el pasado domingo a Burela en un mini Hollywood, con lo que una película debe tener, hasta incidentes y todo, que casi podrían dar para otro guión. Pese a ello, la grabación, producto final del curso que organizó el Concello y Os Matos e impartió Mr. Misto Films, resultó un éxito. La protagonista, Rosalía Quelle, estudiante de Arte Dramático en Gijón, era la que tenía experiencia en la pantalla; no es el primer trabajo en el que participa. Para el resto lo fue. Ella interpretó a una joven que sale del tanatorio con una urna. ¿Serán las cenizas de un muerto? Es lo que piensan las señoras del pueblo, que la interrogan por la calle, hasta que se descubre la verdad, que es una modelo y va a hacer un catálogo fotográfico de urnas. Esa era la historia. «A experiencia foi bastante boa. Paseino ben», dice Rosalía. «E eran moi simpáticas as que facían de avoas, ían vestidas á perfección», señala desde Madrid, donde hoy acudirá a un casting, en principio para la serie Al salir de clase. Dos de las que hacían de señoras, Ofelia Teijeira y Natalia Oroza, actuaron sin nervios pero sorprendidas de su cambio de look: «Foi total -señala Natalia-. Daba medo vernos. De negro, co pano na cabeza. Ata o cura Don Ramón nos dixo que non foramos pola rúa así». «A min tárdame verme -sigue Ofelia-. Eu fun totalmente descoñecida. Fun ao casting toda moderna e na rodaxe saín coma as avoas de antes, con gafas de pasta dos anos 50». Para ellas, no fue difícil la interpretación. Sólo Ofelia, que tenía texto que recitar, se quedó en blanco en alguna que otra ocasión. Disfrutaron. Aunque una tiene más claro que repetiría. Es Ofelia: «Encántanme estas cousas. Oxalá poidera facer máis». Cuando le comentó a sus hijas que iba a participar en el cortometraje, la reacción fue: «Ríronse un montón. Tomárono a cachondeo. 'Ate coller Almodóvar', dixeron». El rodaje de Última vontade tuvo un The end accidentado. Hubo que dejar fuera la última escena por el incidente que sufrió un miembro del equipo de dirección. Cuando iba al coche a buscar una cámara, se dejó un trozo de dedo pegado al maletero al cerrarlo. Ofelia aplicó sus nociones de primeros auxilios, hasta que él fue trasladado al hospital, con el trozo de dedo en hielo. El cortometraje, de cuatro minutos de duración, se estrenará en una sesión que organizará el Clube Os Matos.