Por A Mariña en silla de ruedas

La Voz J.A.Q. | RIBADEO

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Crónica | Campaña de sensibilización sobre las discapacidades Cuarenta alumnos del IES Porta da Auga, de 12 y 13 años, pudieron comprobar las dificultades que se encuentra cada día un minusválido en su vida social y laboral

20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?as dificultades que se encuentra un minusválido cada día en cualquier ayuntamiento de A Mariña para hacer su vida social y laboral son enormes. Las barreras arquitectónicas son un obstáculo a menudo insalvable. La legislación al respecto se incumple con absoluta impunidad, de modo que cuando un minusválido en silla de ruedas debe ir a un consistorio o a buena parte de edificios públicos -no digamos ya privados-, su primera preocupación es cómo podrá subir las escaleras. Practicar deportes, asistir a espectáculos, entrar en bares y tantas otras cosas cotidianas se vuelven para muchos discapacitados en retos casi imposibles. Ayer, en el IES Porta da Auga de Ribadeo, la Asociación de Minusválidos A Mariña y la Confederación Galega de Minusválidos Cogami) organizaron una jornada de sensibilización sobre las discapacidades. Cuarenta chavales de 12 y 13 años de edad tuvieron oportunidad de comprobar en persona cómo es el día a día de un minusválido. Tras las charlas informativas y los juegos didácticos, veinte sillas de ruedas les esperaban para salir a la calle. Al final, debido a la lluvia no lo hicieron. Se ahorraron contradictorias sensaciones en una jornada divertida para todos ellos y con un profundo calado de concienciación social. Juegos Los monitores instruyeron a los chavales que participaron en diversas actividades, por ejemplo, ir al encuentro de otros compañeros con los ojos tapados, en silencio; carreras de obstáculos, también con los ojos tapados; adivinar películas por los gestos, sin hablar; transmitir mensajes mediante un código elaborado con antelación, o el juego del paño en silla de ruedas, que consistió en dividir dos equipos con los integrantes numerados que compiten entre sí por coger cuanto antes el pañuelo cuando quien lo lleva dice un número. El colofón era el recorrido en silla de ruedas por Ribadeo, pero la lluvia lo frustró.