Reportaje | Debutó ayer en el arbitraje en el campo de San Cibrao La «curiosidad» llevó a esta joven de 16 años a explorar un mundo dominado por el sexo opuesto y donde, en su opinión, «sigue habiendo mucho machismo»
11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?yer fue un día «muy especial» para Beatriz García González. Pocos segundos antes de las once y media de la mañana saltaba al campo de A Veiga, en San Cibrao, para hacer algo que deseaba desde hacía tiempo y muy poco común por estos lares en una muchacha: impartir justicia en un partido de fútbol. El encuentro enfrentaba a San Ciprián y Burela y correspondía a la nueva jornada de la Copa da Mariña infantil. Encaró el reto «dispuesta a todo» pero con «muchos nervios», sobre todo en los prolegómenos. Su nerviosismo terminó una vez entró en el terreno de juego, donde todo transcurrió con normalidad, y abandonó el campo «contenta» con su labor a pesar de los insignificantes errores cometidos, principalmente en la señalización de los fueras de juego. «No llevaba árbitros asistentes y así es difícil acertar en todos. En la grada estaba mi madre, mis dos hermanas y mi cuñado, ellos me dijeron que me había equivocado en alguno. No pasa nada», manifestó. Sorpresa general Tras la sorpresa inicial por ver a una chica entrar en el vestuario arbitral, los técnicos y los jugadores tuvieron un comportamiento ejemplar durante el duelo. «Cuando me vieron se quedaron un poco flipados, pero luego se portaron bastante bien», relató, recordando a continuación que no debió mostrar ninguna cartulina: «Tuve que avisarlos varias veces pero no llegué a amonestarlos». La afición, por el contrario, no tuvo tanto respeto hacia la joven colegiado. Escuchó insultos procedentes de la grada que acabaron por confirmarle que en el balompié «sigue habiendo mucho machismo». «Me dieron que me pesaba el culo para correr y me llamaron burra, inútil..., de todo menos guapa», lamentó. Una vez pasado el debut, se deseo es volver a arbitrar cuanto antes, «espero que el próximo sábado», añadió.