LA TRIBUNA | O |
08 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EN LA CALLE comercial de Viveiro, la calle Pastor Díaz, que viene a ser ya, de hecho, un centro comercial abierto, han abierto este año dieciocho nuevos establecimientos, creados en buena parte por gente joven, por empresariado nuevo. Es un dato revelador, un dato importante. Refleja claramente que el casco histórico, que sufría un abandono creciente en los últimos años, en todos los sentidos, se está revitalizando, si no lo ha hecho ya. Que abran 18 comercios en un año es un síntoma, de hecho. Un buen síntoma, naturalmente, de que se está recuperando el corazón de la ciudad. El casco histórico es el corazón de una ciudad. Todos los cascos históricos lo son. Y alegra ver que se ha logrado recuperar esta zona peatonal, concurrida, que se siente viva, porque la gente la pasea, la vive. Puede haber opiniones para todos los gustos, pero la gente del Centro Comercial Casco Histórico de Viveiro tiene su mérito en esta revitalización del casco histórico: ellos llenaron más de una vez la Plaza Mayor con sus iniciativas, casi todas de gran éxito si por éxito se entiende una gran participación y respuesta a sus iniciativas. Han demostrado, sobre todo, que si se quiere se pueden hacer cosas y cosas interesantes; se puede revitalizar un centro comercial. Hay que querer y trabajar.