El ruido de Eolo que no cesa

La Voz M. G. B. | VIVEIRO

A MARIÑA

Crónica | Dos años aguantando los efectos de los miniaerogeneradores Vecinos de A Misericordía, en Viveiro, tienen las torretas a diez metros de su casa

05 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando en el año 2002 los alumnos de un curso sobre energías alternativas del Centro de Formación Ocupacional de Viveiro construyeron varias minigeneradores eólicos comenzaba lo que el presidente de la comunidad de vecinos del número 38 de A Misericordia, José Luis Castro, califica como «un calvario». Días y noches, laborables y festivos sin dormir porque a diez metros de la ventana del dormitorio, de forma automática, las torretas se ponen a funcionar. «Va desde el ruido de una gaviota al de una avioneta, dependiendo de la intensidad del viento, y ¿cómo es posible que la administración promocione una instalación que es ilegal». La batalla de los vecinos contra la instalación de estas minitorres, que inicialmente tenían un objetivo de formación, lleva ya dos años; ayer, entraba en otro capítulo: El Ayuntamiento de Viveiro denunciaba a la Consellería de Servicios Sociais por permitir la instalación de los aerogeneradores sin licencia ni someterse al reglamento de actividades molestas, «por lo que es claramente ilegal», señalaba el lunes el alcalde, Melchor Roel. La denuncia se cursa después de que, siempre según el regidor, «se le enviarán a Servicios Sociais un requerimiento con acuse de recibo, para que retiraran las minitorres, y la obviaron». Los vecinos afectados quieren mantenerse al margen de los tira y afloja políticos. «El enfrentamiento lo tenemos los vecinos con una instalación ilegal» y recuerdan que su protestas ya se habían hecho llegar también durante el anterior gobierno de César Aja. «Es vergonzoso que permita esto quien debería vigilar que se cumpla la legalidad. ¿Cómo es posible que la administración actúe así, si no es porque busca un interés?». Está claro. En ocasiones el silencio que no se tiene vale más que el propio oro.