La desidia de los propietarios le obliga a intervenir de urgencia para garantizar la seguridad El gobierno negocia con Cáritas el intercambio de un inmueble afectado por esta medida
15 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La pasividad de los propietarios de siete inmuebles del casco histórico ante los reiterados avisos del Ayuntamiento han obligado a éste a intervenir. El estado ruinoso de estos edificios constituye un riesgo para la seguridad, en unos casos de los viandantes y en otros de las viviendas anexas. Ante esta situación, el Concello recurrirá a la vía de urgencia. La Administración local derribará las construcciones afectadas pero serán los propietarios quienes tengan que sufragar los gastos. En caso de que existan dificultades económicas se entablará una negociación, indicó el alcalde, el socialista Melchor Roel. Lo que nunca se hará, recalcó, es condonar los costes. El deterioro de algunas edificaciones hace urgente la demolición total, mientras que en otros casos basta con el derribo parcial. Así ocurre con el edificio de Cáritas situado en la avenida de Lourdes. La comisión municipal de obras ha acordado iniciar un expediente de intercambio de bienes con esta organización, que afecta al edificio mencionado y al terreno colindante. El Concello rehabilitaría el inmueble para darle un uso social y cedería a Cáritas un local en el entresuelo de una de las viviendas sociales de San Lázaro.