LA TRIBUNA | O |
27 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.UN ACCIDENTE. Necesito que vengan los policías, la ambulancia con el médico y el ATS, los servicios de protección civil. Está claro que me da lo mismo que me atienda la Guardia Civil o la Policía Local, la ambulancia del 061 o de la Cruz Roja. Lo único que le importa a una persona es que funcionen los servicios cuando lo necesita, que la coordinación sea total y que la demora en la atención sea mínima. Es lícito que cada trabajador exija que se respeten sus derechos, y esto va tanto para los policías que ven incrementar su carga de trabajo como para los guardias que podrán liberarse de esa tarea extra que, según parece, estaban realizando. Todas las cuestiones relativas a compensaciones dinerarias, vacacionales y similares se pueden arreglar con negociación. Lo que no tiene discusión es que el herido no puede esperar a que cuerpos de seguridad, alcaldes, sanitarios y demás profesionales se pongan de acuerdo. No hay que perder un minuto para atender una urgencia de este tipo porque la vida de una persona puede depender de ese minuto. Y en asuntos de esta trascendencia hay que ser meridianamente claros y no andarse con parches. Que se encargue el que sea, pero que todos tengamos clara una cosa: no nos vamos a dejar en la estacada. Ya es hora de que la Administración tome medidas. Me parece mucha tela que cortar para un alcalde. La solución debe ser general, sin excepciones peculiares.