El plan Álvarez-Cascos avanza

Ana Balseiro
Ana Balseiro QUERÚAS

A MARIÑA

ANA BALSEIRO

Crónica | Comienzan dos nuevos tramos de la autovía del Cantábrico Benigno Blanco, secretario de Estado de Infraestructuras, puso ayer en Valdés la primera piedra de dos fases más de la obra

18 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Cuando se presentó el Plan de Infrestructuras 2000-2007, que ya se conoce en Europa como plan Álvarez-Cascos, por ser el ministro su impulsor, decían que era irrealizable, pero el tiempo nos ha dado la razón, y hoy estamos 6.000 millones de euros por encima de las previsiones de inversión. En el horizonte de 2010 todas las previsiones del Plan de Infraestructuras estarán cumplidas». Así se manifestó ayer el secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco, que acudió a Valdés para poner la primera piedra de dos nuevos tramos de la autovía del Cantábrico en su polémico trazado por el Occidente. Los tramos que ayer quedaron simbólicamente comenzados son los que discurren entre Ballota y Cadavedo y entre Cadavedo y Querúas, y se suman al de Querúas-Otur, cuya primera piedra colocó el ministro de Fomento el pasado 24 de noviembre. Blanco alabó el esfuerzo realizado por el ministerio de Fomento en Asturias, afirmado que «en esta región las infraestructuras están dando un salto histórico. El aislamiento secular está superado o, como Álvarez-Cascos dijo al poner la dovela de la variante de Pajares, queda cancelado el déficit de Asturias». Al acto celebrado ayer en Querúas acudieron, además del secretario de Estado, la cabeza de lista del PP por Asturias, Alicia Castro Masaveu; la delegada del Gobierno, Mercedes Fernández; el alcalde de Valdés, Juan Fernández Pereiro; y otros representantes municipales valdesanos y pixuetos, entre otras autoridades y candidatos. De nuevo, la ausencia de representantes del gobierno regional fue notoria en el acto de ayer, como ya lo fuera en Pajares, aunque Blanco pasó de puntillas sobre el asunto afirmando que «nosotros aplicamos exquisitamente el protocolo». La víspera, el presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, manifestaba también en Valdés, concretamente en Trevías, el profundo desacuerdo del Principado con la política de confrontación elegida por Cascos en relación a la autovía.