Pardiñas anuncia que la abogada de los obreros está citada a declarar como imputada
A MARIÑA
El conflicto laboral que se inició a raíz de la quiebra de Industrias Pardiñas ha suscitado numerosas acciones judiciales por parte del propio Óscar Pardiñas, que ayer anunció que ha sido admitida a trámite la querella criminal interpuesta contra Carmen Tarrón, abogada de los trabajadores de la empresa, por la rueda de prensa que ofreció en su día a los medios de comunicación, en la que, según explica Pardiñas, «acusaba de descapitalización de la empresa al querellante». Pardiñas anuncia que a la letrada «se le cita a declarar como imputada por delito de injurias y calumnias», el próximo 24 de marzo, en el Juzgado de Instrucción Nº 2 de Viveiro. La jueza, añade el querellante, ha aceptado practicar las pruebas solicitadas en la querella: que La Voz de Galicia y El Progreso remitan al juzgado los artículos, los soportes magnetofónicos de la rueda de prensa y la identificación de los periodistas que acudieron a cubrirla. Diez causas judiciales Afirma Pardiñas que esta es la primera de la decena de querellas que tiene presentadas y que está sorprendido por las declaraciones vertidas, «incluso por miembros de su familia, responsables directos de la gravísima situación de crisis en la que dejaron sumida la empresa, crisis que pagaron con la pérdida de gran parte del patrimonio familiar». Explica que de los 600 millones de pesetas de deuda que figuran en la quiebra, tan sólo quince corresponden a deuda actual, siendo en su gran mayoría deuda anterior a 1966, reactivada ahora al no poder cumplirse las condiciones alcanzadas en la suspensión de pagos presentada en 2001. Añade que en las cuentas presentadas en el JuzgadoNº 1 de Viveiro figuran 79 millones aportados por Óscar Pardiñas a título personal a la sociedad así como 165 millones aportados por los socios, «que es justo lo contrario de lo que se le imputa en estas declaraciones», puntualiza. Pardiñas expresó su confianza en que los diversos recursos y juicios que hay pendientes de celebración pongan en claro definitivamente todo este asunto, «tan interesadamente manipulado».