«El alcalde es ése, el de los pelos»

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

31 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EL DE LOS PELOS. Sí, sí, «el alcalde es ése, el de los pelos». Sólo un ignorante cargado de prejuicios (valga la redundancia) pudo referirse así al alcalde de Viveiro, recién llegado a la comisaría, antes de que estallase la tormenta. La afirmación resulta, si cabe, más lamentable, pues quien la pronunció vestía de uniforme. Y no fue el único, una frase similar, en idéntico tono despectivo, sonó en boca de algún vecino, invitado, desconozco en concepto de qué, a la inauguración de la nueva sede policial de la ciudad. Este tipo de comentarios demuestra la necedad y la intransigencia de esas mismas personas que, en Toques, defienden al abusador y culpan a la víctima, con gestos de desprecio y miradas desdeñosas. Sólo la estupidez y el rencor pueden estar detrás de este comportamiento, deplorable, pues ése, el de los pelos, es un representante público, elegido por los ciudadanos. Hay que ser imbécil para creer además que nadie va a oírles y que el penoso apelativo les hará parecer más simpáticos y ocurrentes ante su interlocutor. Quien estaba al lado, o sintió vergüenza ajena o es, si cabe, más zoquete.