La plataforma de vecinos lo interpreta como un avance hacia la solución definitiva
A MARIÑA
?l portavoz de la plataforma vecinal que promueve el alejamiento de las antenas de telefonía móvil situadas junto al colegio focense, Atanasio Peña, considera un avance el hecho de que la ordenanza municipal se haya aprobado definitivamente sin que se hubieran presentado alegaciones. No obstante, sospecha que el asunto no se va a resolver aún ya que presume que Telefónica recurrirá a la vía judicial y serán los tribunales, en última instancia, los que digan la última palabra acerca de este asunto. Atanasio Peña recordó que la estación base cuyas emisiones están paralizadas de forma cautelar, a la espera de que se legalice, sigue sin licencia y, si la normativa recién aprobada, si no se paraliza en los juzgados, da potestad al Ayuntamiento para eliminarla de ese lugar. «Las distancias que se fijan en la ordenanza implica que no puede haber estaciones en el casco urbano, que era lo que pediamos. Aquí no se debate sobre telefonía móvil si o no; todos tenemos claro que no estamos en contra de la telefonía; lo único que pedimos es que se eliminen esas antenas». ?l Concello de Foz cuenta con una ordenanza municipal que regula la ubicación de antenas de telefonía móvil e instalaciones similares. Según explicó ayer el alcalde local, García Rivera (PSOE) el documento pasó la fase de exposición pública sin que se hubieran presentado alegaciones contra la normativa municipal, aunque cabe la posibilidad de que se presenten aún reclamaciones en la vía judicial. La nueva ordenanza aleja los reemirores a 300 metros de cualquier edificio habitado (viviendas) y a mil metros de lugares sensibles (centros educativos, laborales, sanitarios, geriátricos, parques, etc.). Esta normativa es fruto, en buena parte, del empeño y tesón que ha puesto la población, especialmente la comunidad escolar del Colegio Público Nº 1, para que se retirara la estación base de telefonía móvil situada junto al centro educativo. A base de enviar escritos a las distintas administraciones, incluido el Valedor do Pobo, de buscar asesoramiento legal, de realizar concentraciones y protestas, de recoger firmas, de presionar, lograron que se dictase sentencia judicial ordenando el cierre cautelar de las emisiones de dicha estación base y que se elaborara la normativa municipal que ahora se ha aprobado definitivamente. Desde un principio justificaron su actuación en la necesidad de preservar la salud de sus hijos. Entienden que la presencia de las antenas junto al patio del colegio supone un riesgo para los niños y para el resto de la población. De nada sirvieron los sucesivos informes enviados por Telefónica o por expertos independientes, documentos que corroboraban que las emisiones se encontraban muy por debajo de los límites establecidos por la normativa y que no existía peligro alguno; los focenses insistían en la necesidad de alejar las antenas y apelaban al principio de precaución que debía imperar en este asunto. La nueva ordenanza aleja los reemirores a 300 metros de cualquier edificio habitado (viviendas) y a mil metros de lugares sensibles (centros educativos, laborales, sanitarios, geriátricos, parques, etc.)