PLAZA PÚBLICA
02 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA DROGA ES una lacra que pone contra las cuerdas a los que sufren directamente la adicción y a sus familias. Sobrellevar la existencia de un hijo, de un hermano, de un padre drogadicto debe de ser una tarea agotadora para esas familias que tienen el problema en casa y que se ven impotentes para darle solución. Es prácticamente imposible enfrentarse con éxito a una situación de este tipo desde la esfera privada e individual. Hasta qué límite habrá llegado la situación para que un padre respire aliviado al ver que un juez envía a su hijo a la cárcel durante una temporada, después de que haya cometido una fechoría con el objeto de suministrarse más veneno para el cuerpo. En A Mariña sólo existe una unidad asistencial para atender a estos enfermos y es a todas luces insuficiente. Las campañas de prevención, las medidas coercitivas no bastan; el Estado debe poner más medios.