Crónica | Las nuevas ordenanzas fiscales de Viveiro El gobierno apuesta por moderar la presión fiscal a las familias con rentas más bajas? ?y???el PP critica que aumente la recaudación a costa de unos pocos, quienes más tienen
19 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?Cómo incrementar la recaudación para sanear la maltrecha economía municipal sin elevar la presión fiscal de los contribuyentes? El gobierno de Viveiro ha optado por la fórmula más elemental, gravar más a quienes más tienen y bonificar a las familias con rentas más bajas. El PP se enfrentó en el pleno a las tres fuerzas progresistas (PSOE, BNG y EU-IU). Los conservadores cuestionaron la proclamada bajada de los impuestos para el año 2004 ya que, argumentó Guillermo Leal, responsable del área económica en el último mandato de César Aja, «la subida (del impuesto de construcciones) va a ser muy importante en algunos casos, hasta el 8%». Leal acertó, para satisfacción del alcalde. «Ésa es nuestra opción», le espetó Melchor Roel (PSOE): introducir beneficios fiscales para los vecinos más desfavorecidos, ya sea por percibir una renta menor, por tratarse de familias numerosas, por sufrir alguna minusvalía o tener a su cargo personas con discapacidades físicas o psíquicas. El ejecutivo bipartito rebajó en un 40% (con el PP alcanzaba el 90%, máximo permitido por la ley) la bonificación del impuesto de bienes inmuebles (IBI) de la que gozaban hasta ahora las empresas de urbanización, construcción y promoción inmobiliaria. Y fijó rebajas sustanciales para los propietarios de viviendas de protección oficial o las familias con más de tres hijos. «Podría haber otras bonificaciones de interés social», apuntó el concejal popular de Hacienda. Con la contestación del regidor llegaron las primeras risas: «Estuve buscando las que habíais aplicado para copiarlas pero no las encontré», le dijo. Mientras tanto, las ordenanzas se iban votando una a una, por iniciativa del regidor. La oposición popular insistió en un debate conjunto para favorecer la discusión, en la que también participó el interventor, para realizar algunas aclaraciones. «Un porcentaje muy elevado (de vecinos) sí saldrá beneficiado por los cambios en el impuesto de construcción», comentó. La extensión de la bonificación del 90% en el impuesto de construcciones y en la tasa por licencias de obra a las áreas de los futuros planes especiales de protección y reforma interior (Pepri) de Celeiro y Covas tampoco gustó al PP, al menos su redacción, pues consideran impreciso el término «futuro». El interventor clarificó: el pleno será el que decida en qué casos se otorga la bonificación y en cuáles no, por lo que no ha lugar al temor. «Si la gente tiene que esperar a que se apruebe el Pepri, caerán las casas», abundó Roel. El PP votó a favor de las nuevas ordenanzas que regulan el paso de transportes especiales por Viveiro y las bodas civiles en el pazo de A Misericordia, del impuesto de vehículos de tracción mecánica, del impuesto de actividades económicas (IAE) y de la tasa del agua, pendiente de que Aquagest firme el 2,9, frente al 4,06 que proponía la empresa. Muchos de los vecinos que asistieron al pleno extraordinario urgente sobre las viviendas de la calle Benito Galcerán se quedaron a la segunda sesión, ya prevista, para aprobar algunas de las ordenanzas que entrarán en vigor el próximo 1 de enero.