Roel también dio cuenta en el pleno de la reunión que previamente mantuvo con el demandante, Francisco Santiago, y el promotor, Manuel Rego. Fue, dijo el alcalde, para iniciar contactos y conocer la actitud de ambos sobre la sentencia. El próximo martes volverán a reunirse «para ver las posibilidades de negociar, pero al Ayuntamiento no lo salva nadie de las indemnizaciones». La gravedad de la situación es tal que incluso el propio gabinete jurídico que representa al Ayuntamiento y que fue contratado por el equipo de gobierno de Aja comunicó por escrito las dificultades que puede encontrar la tramitación del recurso. Dudas de entrada sobre su admisión a trámite que compartía el portavoz del BNG, Francisco Luis Rodríguez Guerreiro, quien aprovechó para poner de nuevo sobre la mesa las desfasadas normas urbanísticas de Viveiro y que provoca «que o Concello, cunhas normas urbanísticas obsoletas, esté na máis absoluta indefensión». Al igual que hizo el PP analizó las particularidades urbanísticas de la zona, echando mano de la venta del matadero y la clasificación de ese suelo.