El pulso de A Mariña Los coordinadores de los servicios de socorrismo mariñanos creen que el esfuerzo realizado en prevención contribuyó a que no hubiese incidentes graves en los arenales
17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Se acaba el verano y los más de 50 socorristas que velaron por la seguridad de los bañistas en las playas mariñanas también finalizan su labor. Los coordinadores de los servicios de salvamento de la comarca destacan que fue una temporada «tranquila», sin incidentes graves que lamentar. Tan sólo hubo un fallecido en Barreiros a consecuencia de un infarto. Las intervenciones más frecuentes fueron de carácter leve: cortes, picaduras de ariegos, quemaduras y lipotimias. Gracias a los consejos y las advertencias de los socorristas, apenas se produjeron rescates en el mar. En las playas burelesas la normalidad fue la tónica dominante, como aseguró José María González Barcia, edil de Protección Civil. Lo mismo ocurrió en Viveiro, donde los socorristas sólo efectuaron dos traslados al ambulatorio, según explicó el responsable de salvamento viveirense, Manuel Expósito. Profesionalidad Para Javier Díaz Trostky , coordinador de los 26 socorristas de Barreiros, «os equipos cada vez son máis profesionais porque na maioría dos concellos trabállase moito na prevención e por iso hai menos incidentes». Mario Antuña, responsable de salvamento en Cervo, señaló la importancia de ofrecer a los usuarios datos del estado del mar, la temperatura o la radiación ultravioleta, como causa del descenso de sucesos. Ambas localidades, Barreiros y Cervo, poseen la Distinción Temática de Salvamento, que avala la calidad del servicio. Calor y chapapote ?as altas temperaturas registradas este año llenaron las playas, principalmente en agosto. El coordinador de los socorristas ribadenses, Gonzalo Pérez, comentó que el bochorno provocó buen número de desmayos entre la gente mayor. El chapapote fue también compañero molesto de los bañistas. «Mucha gente se acercó a los puestos de socorro a pedirnos el producto de limpieza», explicó Antonio Couto, encargado del salvamento focense.