El pulso de A Mariña A Pontenova vivió el domingo una de las ediciones más concurridas del Baixeo, que este año culminó en el área recreativa de Saldoira con la degustación de «faragullos»
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El número de participantes en el Baixeo se multiplicó. La organización contabilizó unas 130 personas, a bordo de 120 embarcaciones. Todo ello a pesar del escaso caudal del cauce, hasta diez centímetros menos que otros años por estas mismas fechas. El presidente de la Asociación Cultural e Deportiva Albións, de A Pontenova, destacó la buena respuesta de los intrépidos navegantes al cambio de itinerario introducido en esta edición. Manuel Valcárcel Lastra recordó que había la costumbre de dividir el recorrido en dos tramos, con un descanso para la comida. El domingo se realizó el descenso de un tirón. Quienes tomaron la salida en Salmeán continuaron sin descanso hasta la meta, en el área de Saldoira. Antes el primer tramo iba de Vilaboa a Salmeán, donde se celebraba la comida, y a continuación se retomaba el Baixeo, hasta A Pontenova. El cambio fue bien recibido por todos los participantes en el singular descenso. Tres horas en el agua Los navegantes resistieron unas tres horas seguidas en el agua hasta completar el itinerario. Los primeros alcanzaron la meta en torno a las 15.30 horas del domingo. Cada cual seleccionó el tipo de embarcación, un reto para el ingenio y el buen hacer. El rico Farangulleo ?os participantes en el Baixeo llegaron al área recreativa de Saldoira con apetito, después del esfuerzo realizado durante el trayecto. Allí les esperaba la degustación de faragullos , un alimento típico de épocas de escasez por su bajo coste y su alto valor energético, ahora recuperado por la Asociación Cultural e Deportiva Albións. Al Baixeo se apuntaron intrépidos navegantes de toda la provincia, desde la ciudad de Lugo hasta Riotorto, A Pontenova y el resto de A Mariña. «Sólo tuvimos un pequeño fallo -comentó el presidente del colectivo organizador-, que al final llovió un poco, durante media hora». La jornada lúdica culminó con mucho éxito.