La XIX Feira do Bonito de Burela, de Interés Turístico Galego, abrirá sus puertas en el puerto de Burela a las 18.00 horas, en presencia de las autoridades. Un cuarto de hora más tarde, José Palacios, de la organización Adeac, presidirá el izado de la bandera azul en el barco museo Reina del Carmen. Quince minutos después comenzará el folclore, con el Grupo Municipal de Danza de Monforte y la anfitriona, Ledicia. A las siete menos diez se entregará el premio del concurso de cartel al artista Xeada y se nombrará Asador Maior a Abel López García. La lectura del pregón, a las siete en punto, correrá a cargo del cronista oficial de Burela, Ricardo Pena Domínguez. Cuando finalice, comenzará la ansiada degustación del príncipe azul. Al final habrá verbena. Colaboran Concello, Cofradía, Absa, Fundación Comarcal de A Mariña Central, Adexmar y Xunta de Galicia. Burela, con «b» de bonito. La localidad comparte con el príncipe azul más que la letra inicial. Comparte años de convivencia y de tradición. Y diecinueve se han escrito ya en el diario pesquero de la villa marinera, en el capítulo dedicado a la Feira do Bonito, del norte. La edición previa a la del 20 aniversario, que será en el 2004, abre sus puertas a las seis de esta tarde, en la explanada portuaria. La Asociación Cultural Ledicia ha puesto, nunca mejor dicho, toda la carne en el asador para que la fiesta sea un éxito rotundo y renueve su imagen multitudinaria. Prueba del interés que despierta la cita es que, en esta ocasión, se prepararán 3.400 kilos de bonito. Unos 1.800 serán para asar y el resto para cocer y rellenar suculentas empanadas. Al mismo tiempo, regarán las sedientas gargantas de los comensales unos mil litros de vino. Ledicia tiene previsto poner en circulación más de 5.500 raciones. Cada una de ellas se venderá a cinco euros. En el plato habrá bonito y pan para acompañar la comida. Según explicó ayer Rocío Rivera, presidenta de Ledicia, la especialidad en conserva no se incluye en el menú gastronómica desde hace unos años: «Consideramos que a conserva estaba suficientemente publicitada. O que queremos coa feira é que a xente coñeza o bonito en fresco». Animó al sector hostelero a ensalzar también con jornadas el producto.