LA TRIBUNA | O |
31 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL BNG, a través de sus representantes en la provincia, presentó ayer una serie de medidas para paliar, en lo posible, los efectos negativos del fuel en la costa: en las playas concretamente. Efecto negativo que se agrandó acaso con la retirada de las banderas azules, aunque sea una retirada provisional, por quince días. Las medidas son razonables. Promover una campaña turística provincial para atraer visitantes y dar a conocer los encantos que tiene Lugo y, en concreto, la costa: A Mariña lucense. Porque Lugo tiene costa. Aunque a veces dé la impresión de que ni los propios responsables políticos de la provincia estén muy concienciados. Mientras en otras provincias, las Diputaciones promocionan todas y cada una de sus fiestas, Lugo no. Lugo tiene costa y la costa de Lugo es uno de los mayores reclamos de esta provincia. No el único, pero sí el mayor. Y si no, veamos el número de visitantes en verano en cada una de las ciudades y villas de la provincia, incluida la capital. En fin. Los nacionalistas piden medidas económicas de apoyo a los sectores más perjudicados: turismo y servicios. Por ejemplo, menos impuestos. Bien.