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Crónica | Solidaridad con el Sáhara El Occidente vuelve a acoger este verano a niños saharauis, aunque los promotores de la iniciativa mantienen contactos todo el año con el lugar del que proceden

19 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El norte también existe. Lo saben los jóvenes saharauis que desde hace diez años pasan parte del verano en el Occidente asturiano; empezaron viniendo dos y este año son veintiséis, aunque algún verano el grupo llegó a ser de treinta. Están en casas de Valdés, Villayón, Navia, Boal, El Franco, Tapia, Castropol y Vegadeo. Llegaron el día 5 y se irán el 7 de septiembre. El sur también existe. Lo saben las familias decididas a acoger a esos niños, que suelen hacer dos viajes al año a los campos de refugiados. La Asociación de amigos del Sáhara de Asturias tiene en el Occidente una sección con unos cien socios, que además promueven varias campañas anuales de solidaridad. Curiosidad y aprendizaje Los jóvenes que están en la comarca tienen de ocho a doce años y tanta curiosidad y capacidad de aprendizaje como cualquier otra persona de su edad. Lo explica Nicandro González Gayol, coordinador del colectivo de ayuda a los saharauis en la zona e implicado en el proyecto desde su inicio: «Los chicos hablan árabe, pero a los quince días se expresan en castelllano y se entienden con las famlias», explica. Las familias que desean acoger a niños saharauis no deben pagarles el viaje, ya que de eso, aclara González Gayol, se encargan los ayuntamientos de la zona. Lo único que se les exige es presentar un informe del departamento de servicios sociales de su municipio. González Gayol está firmemente convencido de que el contacto es enriquecedor para todos. Dice que los chavales saharauis «no han visto agua en su vida y a la semana de llegar ya se están bañando», mientras que los de aquí, agrega, entran en contacto con una religión y con una cultura diferentes. «Después, ya no se les pueden decir tonterías sobre el islam», explica. Y opina que el intercambio «trae más beneficios» al niño de la familia que acoge que al que viene. Para los adultos, además, es también un contacto con un mundo diferente. Pero las diferencias parecen pequeñas cuando hay buena voluntad: así, González Gayol desvela que un odontólogo de Navia realiza a los niños saharauis revisiones gratuitas y que una clínica oftalmológica de Oviedo opera hoy a una niña sin cobrar nada. La presencia de jóvenes del Sáhara en Asturias, sin embargo, no se limita a estos contactos veraniegos. Según explica González Gayol, catorce becarios cursan actualmente estudios universitarios, sobre todo de Medicina y de Geología, en la región.