Aja: «El único responsable del resultado electoral del PP en Viveiro soy yo»

Ana F. Cuba VIVEIRO

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

El regidor niega haberse enriquecido en estos veinte años de vida política

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Sobre la mesa se apilan cartas de emigrantes con votos que, en vez de a la junta electoral, han enviado directamente a César Aja. Tras veinte años, intenta mentalizarse del cambio, sin afán de «una oposición pejiguera», dice, y con el orgullo de haber situado a Viveiro «en los primeros puestos del ránking nacional». De momento, descarta volver al instituto. En el Senado seguirá mientras lo quiera el partido. -¿Ha tenido muchas llamadas estos días? -Muchísimas, sobre todo llamadas del exterior, gente muy importante a nivel nacional, que conoció este pueblo como era y como está ahora, preguntándote cómo pasó. -¿Se ve como perdedor? -No, en absoluto, porque la diferencia fue mínima. El partido ganador fue claramente el PP, que dobla en votos prácticamente al PSOE. Lo que ocurre es que todas las fuerzas se unen y quizás hubo mucha más gente de la prevista en principio votando. -¿A quién atribuir la derrota, a César Aja o al PP? -El responsable soy yo, llevé la campaña y elegí a parte de la lista. El único responsable es César Aja, no hay otro. -¿Responde a la imprevisión, a un exceso de personalismo, a errores de gestión? -Falta de previsión no. Sabíamos que podíamos bajar algo, que realmente no bajamos. Ahí hubo un movimiento de la juventud, que según nacieron ya vieron el pueblo como es, no vieron cambios ni los apreciaron. Y esto ocurrió no solamente en Viveiro. Es una reacción sociológica a estas situaciones vividas, que tuvieron su repercusión. En todo caso, tenemos una base de votantes con los que tenemos que estar porque ellos han depositado su confianza en nosotros, y vamos a seguir trabajando en los proyectos que ya teníamos. -Hay mucha gente sorprendida pues creían que lo tenía todo controlado. -Yo me preocupé de hacer todo lo más posible... Controlar no es nuestro estilo. Es mejorar las condiciones del municipio y la calidad de vida. Son colectivos a los que apoyamos sin diferenciar ideología. No es un control de la gente. Intentamos satisfacer sus necesidades. -Hay un sector del partido que se alegró del resultado electoral. ¿Evidencia esto una división latente del PP, que no se ha visto mientras han tenido el poder? -No es división, puede haber algún caso, personas que fueron del partido que aprovechan estas situaciones. Si bajásemos un concejal me iban a criticar igual y si subiésemos también. A esos rumores a posteriori no les hago ningún caso porque la gran mayoría del partido apoya la gestión. -La reacción en la calle, gente exultante, otra con miedo. Parece que aquí estaba pendiente la transición. -Nadie tiene que temer nada. Es un cambio. Nosotros somos la fuerza mayoritaria y por lo tanto nadie tiene que tener miedo a nada. Creo que no es miedo pero mucha gente dice, pues había proyectos muy interesantes para Viveiro que igual con el cambio de gobierno se pierden, porque son políticas distintas. -Los más críticos le acusan de gobernar con exceso de personalismo y de mantener una red clientelar, que ha beneficiado a unos pocos. -Nadie se ha beneficiado. La gestión ha sido totalmente diáfana. En segundo lugar, no había ningún exceso de personalismo puesto que todas las decisiones las compartíamos con el equipo de gobierno y con el comité del partido. -¿En qué se ha equivocado? -Es muy difícil porque si adoptase un cambio en la candidatura y nos pasase lo mismo nos iban a decir que es porque cambiamos. Cada uno interpreta los resultados a su manera. Veinte años desgastan y si no hiciésemos nada ya no estaríamos en el gobierno. Y si hacemos algo pues hay gente a la que a lo mejor esa actuación perjudica, pero no podemos pensar en una postura o un favoritismo personal sino en el bien común, como la variante. ¿Cómo va a quedar Viveiro sin variante? A lo mejor eso nos perjudicó, pero es el riesgo que tienes. -¿Va a permanecer los cuatro años en la corporación? -Mi idea en este momento es permanecer los cuatro años. No puedo predecir lo que va a pasar dentro de un año o dos. Con absoluta sinceridad, mi pretensión es acabar la legislatura en el sitio en el que me ha correspondido estar. -¿Cómo ve la gobernabilidad del Ayuntamiento? -Puede ser que un grupo gobierne en minoría porque los programas de los tres partidos tienen disparidades. Nosotros no vamos a actuar con resentimiento. Nuestra idea es en todo aquello que consideremos que es bueno para el pueblo y vaya en nuestro programa, trabajar por ello. No vamos a boicotear nada. Tenemos esos 4.800 votos que esperan algo de nosotros y no van a sufrir las consecuencias de una mala gestión. -¿Volverá a presentarse dentro de cuatro años? -Eso ya no lo tengo previsto. Yo lo que tengo previsto en este momento es seguir liderando el grupo y a lo mejor en dos o tres años habrá que analizar si vuelvo de candidato o si ponemos a otra persona, según los acontecimientos. -¿Aceptaría ahora un cargo en la Xunta de Galicia? -En este momento si a mí me ofertaran cualquier puesto de responsabilidad fuera de aquí, no lo aceptaría. Mi puesto está aquí y ahora más que nunca. Quiero asumir mi responsabilidad y mi compromiso con los votantes. Aunque personalmente me fuese más beneficioso, mi pretensión es quedarme aquí y agotar, al menos, este mandato. -¿Tiene mucho que llevarse del despacho? -Sí, tengo muchos papeles, que ya me estoy llevando, cartas y papeles personales. -¿Qué será del geriátrico? -Ese tema está cerrado. Los cuatro partidos lo votamos por unanimidad. Un cambio en ese tema sería muy grave para Viveiro porque el nuevo alcalde tiene que ser consciente de la gran necesidad que hay de un centro de este tipo, por la cantidad de gente mayor que están atendiendo los hijos con muchas dificultades, sin cabida en la residencia Betania. Sería una grave irresponsabilidad anular ese acuerdo. Además, son muchos puestos de trabajo. -¿Qué será del parador? -No está tan cerrado. Evidentemente no es algo tan necesario como la residencia de la tercera edad. -La nueva corporación herederá una elevada deuda. -La situación económica no es buena pero el patrimonio adquirido es importantísimo. Se deja mucho hecho. Esa deuda se puede asumir con tranquilidad. Es más grande pero el Ayuntamiento es mucho más potente y con muchos más recursos. Cuando empezamos los primeros meses no pudimos pagar a la gente. No es el caso ahora. -Algunos piden, lo primero, una auditoría. -Hace poco que vino el Consello de Contas y no encontraron nada rarísimo, que no sea subsanable. Pequeñas formas de llevar las cuentas... más bien como consejo para mejorar. Hay facturas de obras sin aprobar, pero eso ocurre en todos los concellos. -¿Por qué se ha retrasado tanto el Plan Xeral? -Fue aprobado por unanimidad en la fase provisional. La gente no va a comprender si tú desestimas una alegación cuando le afecta a un terreno aunque eso condicione todo el desarrollo del pueblo. Por eso resolver las alegaciones antes de unas elecciones iba a ser caótico, porque los responsables íbamos a ser nosotros. Ahí hay un tema grave que teníamos más o menos consensuado, que es el de los doscientos metros. A ver cómo lo resuelven ahora porque dadas las características de Viveiro, hay muchos propietarios afectados. Si no se hace bien, puede quedar Viveiro sin terreno edificable. -Este asunto le costó un enfrentamiento con Cuíña. -Sí, aunque después la gente no te lo reconozca. Esa normativa nos perjudica mucho. A ver... porque ahí también hay disparidad, el PSOE e IU están de acuerdo con los cien pero el BNG quiere doscientos. Va a haber muchos temas de fricción. El pueblo ahora va a seguir funcionando porque tiene un impulso fuerte pero si no se reactiva puede llegar a una recesión en beneficio de otros municipios, que ya se están frotando las manos. -¿Se ha enriquecido con la política, señor Aja? -Nada (risas). No he hecho ningún trato de favor. Lógicamente el puesto de senador me ha dado mayores ingresos que la enseñanza. Cuando entré en política tenía una casa, un piso y un supermercado. Y ahora tengo un piso, una casa en Area, la finca era de mi suegro, y dos hipotecas. No tengo inversiones fuera del municipio, salvo la granja de rodaballo, que se debe dinero. Nadie te puede decir que me ha dado algo en contraprestación de nada.