LA TRIBUNA | O |
27 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.UN COMERCIANTE comentaba que anteayer había sido el día «no que todos ganan; nunca perde ninguén». No le falta razón. La mayoría de los políticos tienden a hacer una lectura positiva, a maquillar el resultado para no aparecer nunca como derrotados. Si en matemáticas dos más dos son cuatro, en el cómputo electoral quien gana, gana, y quien pierde, pierde. Sin florituras. A veces, como ha ocurrido en Viveiro y Ribadeo, caben más interpretaciones. Porque es cierto que el PP ha sido en ambos municipios el que más votos ha obtenido. También es cierto que en esos ayuntamientos los otros partidos juntos suman más concejales. Y he aquí el dilema. ¿Qué quiere el electorado? ¿Qué gobierne el más votado o quienes consigan agrupar más apoyos? ¿PP o coalición de partidos? ¿Cuál ha sido el mensaje de las urnas? ¿Váyanse señores Aja y Andina o ándense con ojo? Quienes defienden que deben continuar dicen que los pactos equivalen a un mercadeo de votos. Quienes creen que deben irse esgrimen que ésa es la voluntad de los votantes. Detrás de los concejales hay partidos que habitualmente sólo se preocupan por los ciudadanos en las campañas. Después los olvidan, los ningunean. Y aquí no va ser menos.