La movida de los mayores

La Voz Y.G. | VIVEIRO

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

Más de mil personas disfrutaron de fiestas pagadas con fondos municipales

01 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a lo dice el refrán. «A la vejez, viruela». Los mayores están cada vez más dispuestos a echar por tierra los tópicos sobre la jubilación. El Día do Xubilado que ayer se celebró tanto en Cervo como en Burela, con programas independientes y diferentes promovidos por ambos ayuntamientos, fue la mejor demostración de que nuestros mayores también tienen su propia «movida». En el noveno homenaje que Burela brindó a los suyos participaron en torno a 760 personas. Aunque el guión fue típico, el encuentro y la cordialidad entre vecinos sirvieron de mecha suficiente para encender el espíritu festivo. Tras el saludo del alcalde, Manuel Mon, comieron como reyes en el restaurante Val do Naseiro, en Viveiro. ¿El menú? Sugerente 100%: fideos con almejas, ternera con champiñones y jamón y tarta imperial. Agua y vino de la casa para saciar la sed. Y baile con la orquesta Atenas para calmar el cosquilleo del baile. Con el sorteo de un viaje a un destino a elegir dentro de España, la cosa se puso más interesante. Una vecina de Os Castros, Remedios Cordido, y su pareja fueron los afortunados. De recuerdo cada participante se llevó una figura realizada por alumnos discapacitados. El ambiente se vivió similar en Cervo, donde la celebración cumplió veinte años. Un total de 560 personas se dieron cita en el pabellón de San Cibrao para ser recibidos por el regidor local, José Insua, y escuchar simpáticas regueifas . Luego, el comedor de la factoría Alcoa abrió para ellos. En la mesa, platos para chuparse los dedos y muy de la tierra: salpicón de marisco, merluza a la marinera, carne asada con guarnición y, de broche, tarta de San Marcos. De beber, agua y vino, un Ribeiro y un Rioja. En un día tan especial no podían faltar ni el salero ni la fantasía El primero vino de la música y del baile. Y el segundo, de los trucos del mago Teto. Generoso Echevarría y Josefa González fueron homenajeados por ser los más mayores. A todos les regalaron el escudo de Cervo en cerámica de Sargadelos.