Los alojamientos mariñanos se llenaron los días centrales de la Semana Santa. Unas cuatro mil personas pasaron por la oficina de turismo de Viveiro desde el 1 de abril
21 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El lleno fue absoluto en la mayor parte de los hoteles y alojamientos de la comarca durante los días centrales de la Semana Santa, desde el miércoles hasta el sábado. Los establecimientos colgaron el cartel de lleno, aunque detectaron una ligera caída en la demanda de habitaciones. Los visitantes de la comarca se mueven de un ladro al otro de la costa lucense, pero las celebraciones de la Semana Santa de Viveiro continúan siendo el principal atractivo de estas fechas. Muchos viajan hasta aquí para disfrutar del paisaje y la gastronomía y acaban entusiasmados con la espectacularidad y el fervor religioso de las procesiones. Por la oficina de turismo de Viveiro pasaron cerca de cuatro mil personas, desde el 1 hasta el 19 de abril. Este servicio permaneció abierto durante todo el mes, a diferencia de años anteriores, cuando sólo funcionaba desde el miércoles hasta el sábado de la Semana Santa. Éstas son las dos comunidades autónomas que nutren el turismo mariñano en Semana Santa. Así quedó nuevamente de manifiesto en la oficina viveirense, con 3.740 turistas nacionales y 165 internacionales en los primeros veinte días de abril. La marea negra originada por el hundimiento del petrolero ha suscitado gran inquietud entre los visitantes, que han constatado su preocupación por las eventuales consecuencias de la catástrofe en la costa mariñana. Éste ha sido un asunto recurrente en las consultas formuladas en la oficina de turismo. La mayoría se llevó una agradable sorpresa al encontrarse un litoral en buenas condiciones y unas playas casi complemente limpias, al menos en la superficie. Una ligera caída La Semana Santa ha sido buena para los alojamientos mariñanos, aunque casi todos los empresarios consultados coinciden en el ligero descenso del movimiento. «Teníamos el hotel lleno, sin plazas, pero las llamadas fueron menos que otros años», señaló el responsable de un hotel. ?a lluvia del Viernes Santo ejerció un papel disuasorio para algunas personas que pretendían acercarse a Viveiro para asistir a las procesiones desde puntos cercanos, dentro de la provincia de Lugo. No obstante, las precipitaciones intensas de la jornada no consiguieron frustrar la salida de los desfiles, que se mantuvo según el programa. Los empresarios del sector servicios miran ya al puente del primero de mayo. Ya hay reservas para esos días, tanto en los hoteles y hospedajes convencionales como en la notable variedad de alojamientos de turismo rural existente en la zona.