La recogida selectiva no acaba de cuajar por la escasa implicación ciudadana
A MARIÑA
Los mariñanos utilizan mal la bolsa amarilla, exclusiva para los envases de plástico, las latas y los «bricks» Viveiro desarrolla una campaña para informar del uso correcto de los contenedores
07 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los datos revelan la escasa efectividad del proceso selectivo de residuos en A Mariña. Hasta un 75% de las bolsas amarillas depositadas en los contenedores de este color contienen restos de otro tipo, cuando su uso está pensado exclusivamente para envases de plástico (botellas y cualquier otro recipiente, que deben ser comprimidos), latas y bricks. Cuanto mayor es el volumen y el peso de los residuos depositados en las ecoplantas -Barreiros y Viveiro-, más se eleva la factura que los ayuntamientos deben abonar a la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama). Y, por tanto, mayor acaba siendo la subida de la tasa que pagan los vecinos de la comarca. La aplicación errónea de la recogida selectiva dificulta y encarece el servicio, pues obliga a seleccionar los residuos en la planta de tratamiento. La presencia de artículos de vidrio, mezclados con la basura orgánica, eleva notablemente el peso de los desechos. Viveiro desarrolla una campaña informativa para evitar el uso incorrecto de este servicio. Ni bolsas, ni juguetes Las bolsas de plástico, los juguetes, los cepillos de dientes o cualquier otro objeto de características similares debe ir al cubo destinado a los residuos orgánicos. Se trata de materiales cuyo proceso de reciclaje no coincide con el de los envases antes citados. Su depósito en los contenedores amarillos no hace más que complicar el trabajo de selección efectuado en el punto de destino. Varios concellos disponen de puntos limpios, específicos para estos residuos: productos químicos en pequeños envases; aceites y aerosoles; disolventes, pinturas y barnices; baterías y pilas; medicamentos y radiografías, lámparas, bombillas y fluorescentes; chatarra y cables eléctricos, textiles y colchones; electrodomésticos y muebles, escombros de pequeñas obras y restos de podas.Estas instalaciones también admiten cartón y papel, vidrio y envases, que deben entregar allí los propios vecinos.