La cocinacierra a las tres

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

05 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA GRATUIDAD del párking abre nuevas expectativas para el comercio de Viveiro. La compra de cualquier artículo en muchas de las tiendas de la ciudad permitirá estacionar gratis en el subterráneo, con una planta -más de cien plazas- vacía, a total disposición de los clientes del casco viejo. Es una medida muy interesante que, con seguridad, contribuirá a revitalizar la actividad del área histórica, en plena ebullición, con decenas de obras y reformas en marcha. Y al mismo tiempo permitirá sacarle algún rendimiento y darle utilidad al subterráneo. El resultado dependerá, en parte, del número de establecimientos que secunden la idea. Cuantos más, mejor, pues el esfuerzo de los empresarios quedará mitigado y los beneficios, más y mejor repartidos. Pero no acabará de golpe con los males del comercio viveirense.Mientras queden restaurantes que cierren la cocina a las tres de la tarde, un sábado espléndido de primavera; dependientes que insistan en persuadir al cliente de la calidad y el buen precio de un juego de café hasta intimidarle; vendedores empeñados en demostrar que su gusto es infalible y el potencial comprador, un ignorante en potencia; camareros que hablen a voces y miren de reojo y con desdén a la pareja recién sentada; peluqueras dispuestas a todo para aplicarte hasta cuatro potingues revitalizantes sin advertirte del coste; tenderos cotillas que comentan el aspecto del último cliente antes de que éste salga por la puerta; o funcionarios mudos que sólo resuelven su jornada... el comercio y la ciudad en general tendrán un problema.