Los hermanos Jesús y José Maragoto Polo defenderán intereses opuestos en el derbi mariñano del domingo. Es la primera vez que se ven las caras en un partido oficial
12 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?osé juega en el Viveiro. Jesús lo hace en Xove Lago. El domingo se verán las caras sobre el césped del Municipal xovense con motivo del segundo y último derbi mariñano de la temporada en la Tercera División. Hasta aquí todo parece normal, pero lo curioso del caso es que estos dos futbolistas son gemelos y defenderán intereses opuestos en su primer enfrentamiento oficial. Es un partido distinto para ambos. Y hasta «un poco especial», reconocen, aunque pasan del protagonismo y aseguran que «lo verdaderamente importante son los puntos que hay en juego». El Viveiro tiene más necesidad. Encara el choque como si se tratara de «una final» -dice José-, y Jesús admite estar dolido por la delicada situación del club de su hermano y en el que militó durante varias campañas. «Me gustaria que ganara todos los partidos que quedan de aquí a final de liga..., pero a partir del domingo, claro». Son jugadores de características muy similares y se conocen a la perfección. José incluye a su hermano entre los mejores centrales de la categoría, «aunque soy mejor yo», bromea. No habrá apuestas, ya que «somos muy serios», apunta Jesús. El padre de ambos, José Maragoto, vivirá el derbi desde la grada, sufriendo por sus dos vástagos y con el «corazón dividido». «Si los dos equipos estuvieran en posiciones similares me gustarían que empataran, pero el Viveiro necesita más los puntos y por eso...», comenta.