Una de las cuestiones abordadas en la conversación con José Blanco fue la ausencia de algún alcalde socialista en el encierro mantenido hace algunos meses en la Diputación y que acabó con una denuncia judicial a Francisco Cacharro. «La opinión pública -dijo José Blanco- está harta de la forma de ejercer política en la provincia de Lugo. Incluso aquellos que apoyan con convicción al PP no están de acuerdo con la acción política que ejerce el presidente de la Diputación». -¿Y la ausencia de algún alcalde en el encierro? -Es indudable que hubo algún alcalde que no participó y fue a él a quien le correspondió dar explicaciones. Más allá de eso, el PSOE creo que tomó una buena iniciativa porque era hora de decir basta ya a una forma arbitraria de ejercer la acción política. -¿Qué opina de los planes de comunidades vecinales, muy criticados en una reciente sentencia? -La Diputación no puede ser una administración paralela que planifique actuaciones al margen de la administración local allí donde no gobierne. Incluso donde gobierna planifica actuaciones para escapar a los mecanismos de control y eso no se puede consentir. Hay fórmulas para que los procedimientos de la administración pública sean transparentes y donde no existan dudas sobre el proceso ni el destino de los recursos. En el entorno de las obras de cooperación hay demasiadas dudas sobre los procedimientos y el destino de los recursos. Creo que eso es la antítesis de una administración moderna, ágil, eficaz y transparente. -¿Cómo ve la provincia desde su puesto de Diputado y secretario de organización del PSOE? -Sigue igual porque las políticas y quien las aplica son los mismos. Hay que cambiar el clientelismo por políticas que impulsen innovación y desarrollo, que es lo que no se está haciendo en la actualidad.