La factoría iniciará su andadura a principios del próximo mes, cuando ya se centrará en la elaboración bonito Más tarde de lo previsto y por causas ajenas a la empresa, recalcan sus responsables, Conservas de Burela ha comenzado a producir. Inicialmente en período de pruebas, el personal de la factoría trabajó ayer con jurel. Durante los próximos días ajustará la cadena de producción porque el objetivo es iniciar definitivamente su andadura a principios del mes entrante. Aunque en principio elaborará otros productos, sus propietarios pretenden centrar durante el verano parte de sus esfuerzos en el bonito del norte.
21 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La imagen que ilustra esta información habla por sí sola. Una moderna cadena de producción donde las operarias evisceran, limpian y preparan el pescado antes de someterlo al proceso de cocción y enlatado. Conservas de Burela se había propuesto empezar con las pruebas el mes pasado, pero ha tenido que posponerlas por distintas causas, como problemas con los entronques del suministro eléctrico o del gas. Los trabajos realizados ayer se enmarcan también dentro de las prácticas previstas en los cursos de formación a los que ha asistido la plantilla de personal de la fábrica. Conservas de Burela ha mimado especialmente la preparación de sus empleados porque ellos constituyen uno de los puntales de la calidad con la que distinguirán a los productos que introducirán en los mercados. Han sido seleccionados entre más de mil aspirantes y la mayoría de ellos serán contratados. Promovida por los empresarios Tito Sixto y Juan Carlos Orol, la conservera de pescado situada en la zona burelesa de O Perdouro constituye una firme apuesta por recuperar una actividad que se había perdido en una localidad tan vinculada al mar como Burela. La anterior, Conservas Remo, fue cerrada hace unos años después de no haber superado las inspecciones sanitarias, pues estaba instalada en el puerto, en un recinto antiguo que requería fuertes inversiones para adaptarlo a las exigencias actuales.