El Principado estudia prohibir la venta del salmón, decretada en Galicia hace diez años, para proteger los ríos El «campanu», primer salmón del año, otorga un indudable aliciente al comienzo de la temporada de pesca en los ríos de Asturias y en los que, como el Eo, son de titularidad compartida con Galicia. El alto valor que adquieren los peces, generalmente comprados por restaurantes, convierte a los pescadores en buscadores de codiciadas piezas. La situación cambiará profundamente si prospera la Ley de Pesca Fluvial que prepara el Principado, pues se prohibirá la venta del salmón pescado en el río. Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente afirman que la medida será «positiva» para contribuir a la conservación de la naturaleza.
07 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.XOSÉ MARÍA PALACIOS RIBADEO Fuentes del mencionado departamento del gobierno asturiano explicaron anteayer a este periódico que la medida, cuyas consecuencias se prevén positivas, tenía un antecedente, la prohibición de la venta de trucha, que hacía abrigar esperanzas sobre sus consecuencias. Desde que se decretó esa prohibición, se observa, según esas fuentes, que han descendido los envenenamientos en cauces fluviales. Mientras tanto, la medida ya se aplica en Galicia desde la pasada década, fruto de una ley de 1992. Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente manifestaron a este periódico que la decisión era «excelente», y sus resultados, «favorables». La razón estriba, para la Xunta, en que así se ve la pesca como una actividad de placer y disminuye la presión sobre el río.