El Rosalía puso fin a la racha de triunfos de un Zorka Celtas demasiado fallón

I. M. B. FOZ

A MARIÑA

BALONCESTO Los focenses sólo anotaron seis puntos en el tercer cuarto y tuvieron opciones de ganar en el último El Zorka Celtas no pudo prolongar la magnífica racha de victorias que mantuvo durante cuatro jornadas consecutivas. Ayer se mostró demasiado fallón en el apartado ofensivo y facilitó la victoria de un Rosalía que tampoco se esmeró demasiado para hacer bien las cosas. A los santiagueses les bastó un poco más de acierto en el tiro para apuntarse el triunfo y dar un importante paso adelante en su amargo peregrinar hacia la permanencia en la Liga EBA. Lo más negativo fue la lesión del focense Suso Rey, que sufrió un esguince en el tobillo cuando sólo se habían gastado quince segundos del partido.

20 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Rosalía, 61: Pablo Sánchez (8), David Llorente (9), Maico Duarte (2), Joseba Aramburu (9), Cachafeiro (4) -quinteto inicial- David Pazos (12), Jorge Puñal (7), Chechu Mayo (10) y Lois Fernández. Zorka Celtas, 57: Sama, Esteban Gómez (21), Suso Rey, Welly Prieto (6), Ostologue (6) -quinteto inicial-, José Ángel López (2), Iago Losada (4), Pedro Monteserín (3), Pablo Castro (14) y Pablo Villar (1). Árbitros: Málvar Pintos y Fernández Montero (Galicia). Eliminaron por personales a Welly Prieto (min 35) y a Jorge Puñal. Marcador por cuartos: 19-13, 29-25 (descanso), 46-31 y 61-57 (final). Incidencias: Pabellón del instituto Rosalía de Castro. Casi 100 personas. La diosa Fortuna se puso en contra del Zorka Celtas a los 15 segundos. Suso Rey sufrió un esguince y no pudo volver a participar. Ahí comenzaba el recital de desgracias que padeció ayer el cuadro focense. A diferencia de anteriores partidos, los jugadores mariñanos fallaron casi todo lo que tiraron. En el tercer cuarto sólo fueron capaces de anotar seis puntos, y aún así tuvieron opciones de ponerse por delante en el último cuarto. Eso, porque enfrente había un rival sin demasiadas armas, que no supo sentenciar el partido cuando se le presentó la ocasión, y que acabó ganando por su mayor acierto en los lanzamientos desde fuera.