También se iba a adoptóar un acuerdo para recuperar por parte del Concello los servicios de agua, basura y alcantarillado que antes gestionaba Sumiges. Así, estaba previsto introducir una modificación -«técnica» según explicó el edil de Facenda, Alfonso Villares- para que el presupuesto local incluya una partida económica destinada al servicio, aún sin especificar, dicen. El PSOE, dijo antes Xoán Carlos Piñeiro, se abstiene pero se queja de que los presupuestos del 2002 aún estén sin llevar a pleno, pese al «compromiso» del PP de aprobarlos en el primer trimestre del año. Los socialistas justifican su voto porque «foi unha xestión de compañeiros de partido» y «por respeto a unha xestión que se creía que estaba ben. A resolución xudicial é clara». BNG y Grupo Mixto apoyan la medida, pues ya en su día impulsaron protestas contra la privatización de servicios. Carlos Martínez, del último partido, comentó ayer: «Menos mal que nos desfacemos deles, menos que mal que os servicios públicos volven a ser municipais. Os veciños agora van a pagar o que custa o servicio, nin unha peseta máis».