REDACCIÓN RIBADEO Los representantes de cinco ayuntamientos pertenecientes a la Mancomunidad -Boal, Castropol, Illano, Vegadeo y Villanueva de Oscos- integran la comisión cuya creación se acordó en la reunión que el ente celebró anteanoche. El primer objetivo será la búsqueda de una fórmula que sirva para «clarificar» el futuro del organismo y que supere la situación actual. José Antonio Barrientos, alcalde de Boal y presidente de la Mancomunidad, declaró ayer a este periódico que la entidad estaba «más que agotada» tras los problemas que arrastra desde hace años. A la reunión de anteanoche acudieron representantes de Boal, Castropol, Illano, Navia, Vegadeo y Villanueva de Oscos, así como de Taramundi y de Coaña, si bien estos dos últimos lo hicieron como invitados, ya que los ayuntamientos no son miembros de pleno derecho. Faltaron a la convocatoria lso representantes de los municipios de Valdés, Tapia, Santa Eulalia de Oscos, San Tirso de Abres y El Franco. La deuda a proveedores ronda actualmente los 120.202 euros (20,00 millones de pesetas), según explicó Barrientos ayer. Tal cantidad corresponde a material de obra y a mantenimiento del parque de maquinaria, aunque los nueve trabajadores, añadió, están al día en el cobro de sus nóminas. Aunque, en opinión del alcalde de Boal, harán falta «una, dos o tres» reuniones para hallar una solución concreta, una fórmula que apuntó ayer podría ser la creación de una nueva mancomunidad con municipios dispuestos a correr con esos gastos. El Ayuntamiento de Grandas de Salime no es miembro de pleno derecho, pero usa el parque de maquinaria y paga por ello.