FÚTBOL Modesto Peña Fustes, colegiado de Segunda Regional y presidente de la Peña Celtista de Viveiro La concentración contra las equivocaciones arbitrales que movilizó en Balaídos a numerosos peñistas del Celta el pasado sábado contó con un participante especial. Era Modesto Peña Fustes, árbitro de Segunda Regional, presidente de la peña celtista de Viveiro y de los empresarios del municipio. Fue el árbitro más joven de España, con 13 años. «Estar, estuve allí. No voy a tirar piedras contra mi propio tejado pero hay errores arbitrales que duelen. Los colegiados temen a los equipos grandes y sólo se equivocan con los dóciles, que no protestan», afirma este árbitro con veinte años de experiencia.
07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Modesto Peña, presidente de una de las peñas más antiguas del Celta, ya había participado en otra protesta en Balaídos contra los colegiados que perjudicaban a los celestes con sus errores. En aquella ocasión, conocida como la jornada de los calcetines negros, los hinchas pretendían repartir silbatos entre el público para pitar al árbitro pero Fustes, directivo de la Federación de Peñas del Celta, les disuadió. -¿Por qué se negó a repatir silbatos entre los hinchas? -Con eso podíamos estropear el partido por culpa de algún listo y ser sancionados. -¿Se sumó a la protesta del partido con el Madrid? -Recorrí 250 kilómetros para ver al equipo y al Real Madrid y sí, me sume a las protestas que mostraron cartulinas rojas a los árbitros. Aunque estuve allí, no pité pero hay arbitrajes que me ponen de mal humor. Por ejemplo, el colegiado del Real Madrid no vio la única jugada polémica del partido, la falta que le hizo Zidane a Luccin y que era merecedora de penalti. ¿Pero quién echa del campo a un jugador que vale 10.000 millones? Y, en el partido del Betis, la tarjeta roja a Mostovoi fue incomprensible. -Usted que lleva 20 años en el oficio, ¿cree que sus colegas le tienen manía al Celta de Vigo? -La experiencia me dice que el equipo que no protesta recibe palos porque los colegiados ven que se pueden equivocar sin que pase nada. Un árbitro tiene mucho cuidado de equivocarse con los que pían, como con el Atlético de Madrid. Gil los llevaba a juicio. Y ningún colegiado se mete con las estrellas, aunque sean difíciles de aguantar y les insulten. Antes de echar a alguien como Zidane, se lo piensan. -¿No le parece curiosa tanta mala suerte? -El Celta tiene la mala suerte de que los árbitros se equivocan más que con el Madrid. Si fuese al revés, le acusarían de robarle la Liga.