El encierro exigiendo mejorar la variante de Foz acabó al intervenir la Guardia Civil

REDACCIÓN FOZ

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

Una veintena de agentes se presentaron ayer ante Hacienda obligando a los manifestantes a desalojar el edificio público «Sabíamos que dun momento a outro executarían a orde de desaloxo», dijo ayer un miembro de la Plataforma pola Defensa da Variante de Foz tras comunicar el fin del encierro que llevó a cabo el colectivo ciudadano a lo largo de tres días en la delegación de Hacienda. La protesta llegó a su punto final con la intervención de una veintena de agentes de la Guardia Civil, según contabilizaron desde la plataforma, que obligaron a quienes se concentraban en ese momento, entre 20 y 30 personas, a salir del edificio público. Mientras, Fomento, al que demandan soluciones para la variante, dio un día más «o silencio por resposta».

17 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Una hora antes del fin obligado del encierro, el alcalde, el socialista José María García Rivera, informó que «Fomento non sabe, non contesta. Nada de nada. Ontes falei co subdelegado do Goberno e dicía que seguía facendo xestións con Madrid». Una entrevista, diálogo, es la reacción que ayer seguía aguardando de Fomento la Plataforma Veciñal pola Defensa da Variante de Foz. Uno de sus miembros señalaría, minutos antes de la llegada de las fuerzas del orden público a la delegación de Hacienda: «Todo está calmo. Onte houbo un conato de desaloxo pero a xente mostrou oposición. Desde aquela, nada». En torno a las dos del mediodía, agentes de la Guardia Civil les instaron a abandonar el edificio. En la intervención, comentaron, no hubo incidencias salvo «os típicos forcexeos pero co máximo civismo». Al lugar se desplazarían 23 agentes. Así lo vió Ramón Hermida, de la plataforma, quien apreció el número como «un despliegue de forza impresionante. Sabíamos que dun momento a outro executarían a orde da subdelegación». El encierro para demandar soluciones a la variante de Foz duró tres días. Participó un notable número de focenses y hubo concentraciones de hasta cien personas. La variante no supone sólo un riesgo para la circulación vial, según la plataforma, sino que también perjudica al transporte, no sólo de la ruta escolar sino también de la que cubren los trabajadores de Alcoa en San Cibrao, por ello el presidente de su comité también se personó en el encierro.