FÚTBOL JUVENIL Viveiro y Burela se repartieron los puntos en un derbi poco vistoso y con muchos errores defensivos El derbi mariñano de la liga gallega juvenil se ajustó al guión habitual, el que todos esperaban, y dejó emoción, polémica y, sobre todo, tensión, mucha tensión. También goles, lo que más agradece el espectador, aunque viniesen precedidos de despistes defensivos. Al Burela se le puso el partido de cara en la primera mitad. Tomó dos goles de renta (0-2) y jugó con superioridad numérica desde el minuto 30. Su ambición decayó y el Viveiro, a base de garra, logró igualar la contienda en el descuento. Santi y Rubén anotaron los goles locales, mientras que Jacobo y Felipe fueron los goleadores del cuadro burelés.
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Viveiro, 2: Bussi, Chus, Anxo, Félix, Rubén, Pirri (Morán, min 84), Saúl, Bruno, Santi, Piru (Piñón, min 57) e Iván (Popi, min 68). Burela, 2: Rodrigo, Claudio, Carba, Miguel, Mutiu, Adrián (Julián, min 65), Felipe, Julio (Murias, min 78), Gonzalo (David, min 85), Jacobo y Anido. Árbitro: Polo Fernández (A Mariña), auxiliado por Suárez Gato y Polo Fernández. Expulsó con roja directa al jugador local Chus (min 30). Amonestó a Félix, Rubén, Bruno, Piñón, Claudio, Carba, Miguel, Adrián, Felipe, Gonzalo, Anido y al técnico local, Manolito. Goles: 0-1, min 9: Jacobo. 0-2, min 30: Felipe, de penalti. 1-2, min 45: Santi. 2-2, min 90: Rubén. Incidencias: Numeroso público se congregó en Nuevo Estadio de Viveiro. El Burela se plantó en el césped con las ideas más claras que el rival. Pisó el área contraria en más ocasiones y tomó ventaja en el marcador en un error defensivo que aprovechó Jacobo para batir a Bussi con un disparo desde la frontal. Ni con el marcador en contra despertó el Viveiro. Su letargo le costó un nuevo gol y una expulsión. Fue a partir de entonces cuando los celestes sacaron a relucir su orgullo, aprovechando, eso sí, el bajón experimentado por los discípulos de Jaime Pérez. Bruno tomó la batuta y lideró la mayoría de los ataques locales y en uno de ellos, poco antes del descanso, Santi aportó más oxígeno a su equipo para la reanudación. En el segundo periodo se acentuó la incertidumbre y decreció la vistosidad del juego, pues uno y otro equipo provocaron numerosas interrupciones a base de faltas. Las mejores ocasiones fueron para el Viveiro, que empató en el último suspiro con un gol de cabeza de Rubén a la salida de un saque de esquina.