Siete meses de pesadilla

La Voz

A MARIÑA

DOCUMENTACIÓN

18 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A principios de febrero se desveló que en Ganadería O Formón (Villamartín Pequeno) la Xunta había detectado la primera vaca loca de A Mariña. Además, se inmovilizaron otras cuatro granjas por casos sospechos que, al final, fueron descartados. La primera vaca loca fue Sara Formón Booke, un ejemplar que al morir tenía 42 meses. La res había sido enviada a sacrificar el 29 de enero, tras romperse una pata cuando jugaba con un becerro. En un análisi rutinario, una vez muerta, se le detectó la enfermedad. La Xunta indemnizó a José Navarro con 29 millones de pesetas, por las 74 vacas que poseía en su granja, que fueron enviadas a sacrificar para evitar posibles contagios. A finales de febrero fueron recogidas, en un confuso episodio que provocó una fuerte oposición de ganaderos de la zona. Navarro negoció después el lucro cesante, que aún esté pendiente de cobrar. Ahora ha traspasado su granja, en la que el año pasado realizó una inversión que rondó los quince millones de pesetas, para modernizarla.