«Aquí todos dependemos do mar»

La Voz

A MARIÑA

PEPA LOSADA

XULIÁN REI TESTIGO DIRECTO

21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Bajo un sol de justicia y con un gran chupinazo, ayer a mediodía arrancaron las Festas Patronais e do Mar de Celeiro. Muchos vecinos observaban tan insigne acto en torno a la cofradía de pescadores. Mientras se percibe la alegría porque la juerga comienza, se debate sobre la devoción al Carmen, a Santa Ana o a Santiago. A las doce de la mañana, un despliege pirotécnico anunció a el inicio de las fiestas patronales y del mar en Celeiro. Como contraste, a esa misma hora, en la cofradía se inauguraba una exposición fotográfica con ofrendas presentadas por los marineros de toda la comarca para agradecer la supuesta intercesión divina. Mientras, un grupo de gaiteiros tocaba por las calles. Los hosteleros ultimaban los preparativos para que sus bares estén a punto ante la previsible afluencia de visitantes que se esperan estos días en Celeiro. Entre tanto, un viejo marinero celeirés, con el rostro marcado por el paso del tiempo, y por una vida dedicada al mar, defiende con emoción y aturullamiento que las fiestas patronales estén también dedicadas a la Virgen del Carmen. Así se completa la tríada, con Santa Ana y Santiago Apóstol. Un pueblo de tradición marinera reinvindica para sí a la Patrona de los marineros. Toda los vecinos asumen a los tres santos aunque no faltan las discrepancias entre los vecinos celeireses. «O da Virxe do Carme foi unha festa imposta nos anos cincoenta polo cura do povo, don Joseíño. Nós, aquí na sentimos coma nosa», responde un redero, que trabaja, ajeno a la fiesta. Recuerda este debate popular al otrora famoso relato mitológico de la manzana de la discordia, en el que París eligió como más hermosa de las diosas a Afrodita en perjuicio de Juno y Atenea, lo que le granjeó grandes desgracias inmortalizadas por la pluma de Homero. En Celeiro no llega la sangre al río, y todo queda en una mera y afable disputa verbal entre algunos vecinos. El vigoroso impulso que la pesca y sus derivados han dado a la villa hace que Celeiro asuma como propia a la patrona de los marineros. «Aquí, ó fin e ó cabo, todos dependemos economicamente do mar, é o pulo que move a vila, por iso ista é unha festa fundamentalmente mariñeira», tercia otro. Mientras, en el espigón del muelle norte, los barcos aguardan engalanados a la procesión de mañana. «Se a marea sigue baixa, non se van poder subir os barcos para á procesión, porque hai moito desnivel ao estar o mar debaixo e pode haber algun accidente», opinan marineros veteranos. ¿Y las verbenas? Muchos no creen que se acerquen los jóvenes porque «pasan de ir á festa e prefieren as discotecas. Estas festas cada vez van a menos».