El salmón remonta en el río Eo

La Voz

A MARIÑA

XAIME F.RAMALLAL / C.GAVINO

Los 128 ejemplares que se han precintado en lo que va de temporada triplican las capturas del año pasado Lejos quedan los tiempos en los que el cómputo de salmones precintados era paupérrimo, con capturas incluso de un único ejemplar como sucedió en la temporada de 1996. Ni los más optimistas podían augurar una recuperación tan importante y rápida de la fauna salmonera del río Eo. Una adecuada política de repoblación y un mayor cuidado con el entorno del río explican este aumento paulatino en las capturas. Sólo una amenaza real se cierne en el horizonte pudiendo empañar estos buenos resultados: el furtivismo. La reciente detención de un vecino de Abres confirma que sigue presente.

07 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

XULIÁN REI VIVEIRO El balance que presentó el Eo en lo que va de temporada no puede ser más positivo. Un total de 128 capturas se habían contabilizado a 6 de julio. El pasado año por estas mismas fechas se llevaban precintados 40 salmones. Pero es que los números son más contundentes si se enfrentan a los de años precedentes: en 1996 sólo se precintó un salmón; en 1997 fueron 18, y en 1998 tan solo se llevaban diez. La recuperación se empezó a producir en el año 99, con 53 salmones sellados. A todo ello ayudó, según fuentes de la guardería de Pesca de la Xunta, un control efectivo de los vertidos en el río Eo. Pero advierten estas mismas fuentes que «si as depuradoras non funcionan mellor, o río empobrécese e volveríamos as andadas». Por otro lado, la aparición de abundante salmón marcado pone de manifiesto que la repoblación del río funciona con éxito, aunque es pronto «para sacar conclusiones», según aseguró un portavoz de la Consejería de Medio Rural y Pesca del Principado. Damián Álvarez, guarda mayor del Eo, explica que «hai ben anos que non colleitamos un número tan elevado de salmóns. É, sen lugar a dúbidas, un dos mellores anos», y así lo atestiguan las cifras, que triplican las capturas de ejemplares frente a otros años. Hace hincapié también en que el entorno del río se haya cuidado especialmente, y en la limpieza de sus aguas para que el salmón pueda desovar: «Aínda así, hai vertidos que quitaría do río», añadió. Furtivismo El furtivismo sigue siendo un problema para la recuperación de la pesca fluvial. Hasta no hace mucho tiempo los salmones quedaban encerrados en la presa sin poder remontar, con lo que se facilitaba su captura indiscriminada sin ningún control. El guarda mayor del Eo se congratula de que en este capítulo se haya avanzado mucho, aunque recalca que es imprescindible «non baixa-la guardia». Un buen año, sin duda, pero que hay que encuadrar en una situación excepcional. Y es que con el Navia y el Esva, los índices de capturas del Eo siguen siendo de los más bajos de Asturias. A estas alturas, en el Narcea se han precintado 953 salmones, 472 en el Sella y en el Cares 361.