«As instalacións son perfectas», señaló Miguel Díaz, y añadió: «Dende logo, as posibilidades que ofrecen son moi boas, pero hai que interesarse por darlle un maior uso». En este sentido, recordó que aunque solicitó al Concello su apoyo para conseguir subvenciones, por ahora no ha obtenido respuesta alguna. Y es que las diversas propuestas planteadas no han prosperado. Sólo la iniciativa privada parece responder y mantener vivo al Club Aéreo de Ribadeo, que ahora cuenta con una veintena de socios. De hecho, la mayor inversión realizada en los últimos años en el aeródromo fue la construcción de una fábrica de avionetas, por parte de particulares. Miguel Díaz cree que las iniciativas planteadas resultarían rentables y opina que se podría contrastar con un estudio de viabilidad. Eso es precisamente lo que propone el BNG, quien plantea relacionar el puerto deportivo con el aeródromo, para acercar Ribadeo a las grandes ciudades y ser un motor para atraer turismo y favorecer a empresas de la zona. Para ello propone que la Xunta elabore un estudio de posibles usos de las instalaciones. El tema deberá ser tratado en pleno en el Concello.