COSTA NORTE
01 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.SON UNAS POCAS MÁS, alrededor de 1.150. Son los jubilados de los municipios de Burela y de Cervo que ayer se sumaron a las fiestas de homenaje que les rindieron en sus respectivos ayuntamientos. Reconocimientos públicos porque con sus vidas han contribuido al desarrollo de las poblaciones donde residen. Ellos fueron ayer los protagonistas en Burela y en Cervo. SEISCIENTOS BURELESES participaron el Día do Xubilado de Burela. Comenzó a mediodía, cuando la corporación municipal, con el alcalde Manuel Mon al frente, les brindó una recepción en el auditorio. Quince minutos después, asistieron a la actuación del cuentacuentos Paco Mivida. A las dos de la tarde almorzaron juntos en el pabellón polideportivo. Tras los postres, una de las parejas asistentes resultó agraciada con un viaje. Y a las 17.15 horas empezó una fiesta-baile, amenizada por la orquesta Lazos. PASARON DE QUINIENTOS los asistentes al Día do Xubilado de Cervo. Empezó a las once de la mañana, cuando llegaron a la Prazoleta de San Cibrao, donde actuó la Charanga de Neda. Después asistieron en el polideportivo a la actuación de Farruco y de músicos y bailarines de Airiños do Xunco. Nueve autobuses los trasladaron al comedor de la factoría Alcoa, donde se celebró un almuerzo de confraternidad que presidió el alcalde, José Insua. Por la tarde disfrutaron de un baile, amenizado por la orquesta Samba. EL SEMINARIO DE ESTUDIOS TERRA DE VIVEIRO, que preside Carlos Nuevo, reunió anteanoche en esa ciudad a tres escritores: Xosé Miranda (premio Xerais), Antonio Reigosa (premio Merlín) y Xoán Cuba. Acudieron para presentar sus últimas obras, Infancia e desventura de Lino Carrán, de Miranda, y Diccionario dos seres míticos, obra elaborada por los tres autores. Ese acto literario se celebró en el Aula de Cultura de Caixa Galicia.