«Tememos que no nos van a escuchar, y por eso tendremos que tomar otras medidas, que cada vez serán más fuertes». Erasmo Fernández anticipaba a la 1 de la tarde lo que se iba hacer realidad horas después. Sobre las 4, los ganaderos se trasladaron a Navia. Allí se reunieron -según fuentes de COAG- más de 400, que decidieron cortar el tráfico al fracasar la negociación con el Principado. A las 6, COAG dio por concluida la manifestación, pero a título personal centenares de ganaderos siguieron paralizando la circulación. Hasta en las carreteras secundarias se registraban caravanas. Pasadas las 8 las retenciones -fundamentalmente de tráfico pesado- eran de varios kilómetros. Navia parecía colapsada. La protesta sólo se rompió en contadas excepciones, como para dejar pasar a un autobús de transporte escolar o a una ambulancia.