El Celtas prolonga su mala racha

La Voz

A MARIÑA

MARTINA MISER

BALONCESTO La escuadra que prepara Jaime Timiraos perdió en Vilagarcía y lleva más de un mes sin ganar Corren malos tiempos para el CB Celtas Playas de Foz. Desde el día de Reyes no sabe lo que es ganar en la Liga EBA -el partido en León fue aplazado- y la preocupación por la mala racha ya se hace sentir entre la plantilla. Jaime Timiraos, el técnico, la enseñaba antes de viajar a Vilagarcía. «No podemos descuirdarnos. Queda mucha liga y los equipos que vienen por detrás se nos están acercando peligrosamente», avisó. Anteayer, ante el Inelga, el equipo ofreció un nuevo ejemplo de querer y no poder. Sólo Esteban Gómez fue capaz mantener en el partido al desconcertado equipo mariñano.

12 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

A.G./I.M.B. VILAGARCÍA/VIVEIRO Inelga (77, 40+37): Vicente (19), Rubén Fernández (13), Núñez (20), Gustavo Andújar (2) y Villar (6) -equipo inicial-, Josiño, Fuentes (3), Santos (5), Patricio (2) y José López (6). Playas de Foz (64, 33+31): Rubén Pernas, Esteban Gómez (31), Monteserín (5), Héctor Galán (10) y Welly Prieto (10) -quinteto inicial-, José Ángel López, Pablo Villar (2) y Pablo Castro (6). Árbitros: Alonso y Rodríguez. Señalaron 12 faltas al Inelga y 21 al Celtas de Foz. Parciales cada cinco minutos: 10-4, 23-19, 33-26 y 40-33 (descanso). 53-42, 64-50, 73-56 y 77-64 (final). Incidencias: Cerca de 300 espectadores en Fontecarmoa. Una de las ventajas que el Inelga tiene al jugar sus partidos los domingos es que antes de que comience su encuentro ya conoce la mayor parte de los resultados de la jornada. Eso sucedió ayer, por ejemplo. El conjunto de Tito Díaz sabía que el San Narciso y el Celso Míguez perdieran y que una victoria ante el Celtas le serviría para conseguir una importante ventaja en la tabla. Y esta circunstancia se dejó sentir en el partido. Los vilagarcianos dominaron al Celtas desde el inicio en un encuentro de rachas. Sin embargo, mientras que en los locales el acierto se repartía -cuatro triples de Vicente en la primera parte, siete puntos consecutivos de Núñez al inicio del tercer cuarto- en el cuadro lucense el protagonismo ofensivo estuvo personalizado en el de siempre. Esteban Gómez jugó, de nuevo, un partido excepcional. Pero no fue suficiente. Dos triples suyos consecutivos al inicio de la segunda mitad colocaron al Foz a diez puntos (49-39). Fue el último suspiro. Cuando el cansancio pudo con él, su equipo no ofreció más recursos y el Inelga no encontró ya problemas y logró el triunfo a velocidad de crucero.