Cantarrana confirma el diagnóstico

I.M.B. VIVEIRO

A MARIÑA

TERCERA DIVISIÓN Saavedra asegura que el Viveiro atraviesa una «dinámica mala» y pronostica que «nos tocará sufrir de aquí al final» Sólo han transcurrido tres jornadas desde la última victoria y a Cantarrana ya comienzan a llegar recuerdos de la pasada campaña. La afición tardará en olvidar las dieciséis jornadas que el Viveiro estuvo sin ganar y que pudieron condenarle a la Preferente, de ahí que nadie se fíe de la actual situación del equipo. Uno de los más preocupados es el actual entrenador, José Manuel Saavedra, quien, más que a la clasificación, le teme a la «dinámica mala» que atraviesa su equipo. «Si este partido, ante el Gondomar, lo jugásemos hace dos meses, seguro que lo ganaríamos por 2-0», dijo, pronosticando que «nos tocará sufrir de aquí al final».

12 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Una vez finalizado el choque ante el Gondomar, que finalizó en tablas después de que el equipo visitante empatase en la prolongación de ambos periodos, José Manuel Saavedra incidió en el diagnóstico del que vino hablando en la semana previa al choque. El enfermo, en este caso su equipo, se ha sumergido en una dinámica preocupante, que él considera «mala» y culpable del inesperado tropiezo ante el Gondomar. «Si este partido lo jugásemos hace dos meses, seguramente lo hubiéramos ganando por 2-0. Cuando atraviesas una mala racha cualquier despiste te cuesta caro», lamentó, antes de pronosticar que «seguramente nos tocará a sufrir de aquí al final de Liga». La predicción de Saavedra, que algunos aficionados pueden considerar exgerada, tiene una explicación lógica. Si se consuma el descenso del Dépor B, Lugo y Pontevedra, bajarían hasta seis equipos de Tercera, por lo que el míster recuerda que «ahora mismo sólo cinco puntos nos separan de las posiciones de descenso». En la primera mitad del encuentro, el principal problema del Viveiro fue su escaso tino sobre el marco rival, ya que sus delanteros tuvieron ocasiones suficientes para dejar casi sentenciado el choque. «Deberíamos habernos ido al descanso con 2-0 ó 3-0», indicó el técnico. Todo fue distinto en la segunda mitad. El Gondomar se fue arriba en busca de los tres puntos, sobre todo a raiz del tanto de Chsuky, y lograría empatar en el minuto 92, cuando muchos aficionados ya abandonaban el campo. Poco antes Rubén Maseda pudo hacer el tercero, pero culminó una acción individual con un disparo al poste. «Ahí pudo estar la sentencia, aunque tuvimos la desgracia de que el balón no quiso entrar. Para colmo de males, ellos empataron en el descuento con un cóner directo», lamentó Saavedra. En la próxima jornada el Viveiro se desplaza al campo de O Poblado, en As Pontes, para medir fuerzas con el Endesa, uno de los equipos que más se han reforzado y que lucha por alcanzar una de las cuatro primeras plazas.